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Carlos Monsiváis

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4 de mayo de 1938 Bandera de México Ciudad de México, México - 19 de junio de 2010 Bandera de México Ciudad de México, México

Escritor y periodista mexicano, cronista de la Ciudad de México.

  1. La estabilidad es la frivolidad.
  2. Los elegantes viven para vestir.
  3. Lo establecido no genera placer.
  4. La inestabilidad es la norma.
  5. Si lo permiten, no interesa.
  6. Nos convertimos en lo que contemplamos.
  7. Quienes moralizan suelen ser los derrotados.
  8. Todo lo intenso debe ser efímero.
  9. Somos el lenguaje de quienes nos gobiernan.
  10. La tristeza ancestral de la raza mexicana.
  11. La víctima hereda la brutalidad del victimario.
  12. Quien no quiera ser aplastado, debe negociarlo todo.
  13. En el principio era el orgasmo, la utopía renovable a diario.
  14. Todo cambia, todo se transforma: todo sigue igual.
  15. Lo más caro del mundo es ser pobre.
  16. Sólo renunciaré al voyeurismo si me permiten tocar.
  17. A nadie le aflige querer ser lo que es.
  18. Sólo se admiten preguntas que cambien la vida.
  19. La verdad es lo social, lo social es la verdad.
  20. La miseria colectiva se ostenta como continuación del progreso.
  21. Sin frustraciones dolorosas no hay acceso respetable a la bebida.
  22. Lo que interesa es salir en pantalla, no decir genialidades.
  23. Si no hay opciones es inútil hablar de concesiones.
  24. Somos aquello en lo que creemos, aún sin darnos cuenta.
  25. Todos murmuran, todos se saben falsos, todos se saben auténticos.
  26. Nada es creíble si no se origina en una conjura.
  27. Aquí uno se acuesta pobre y se levanta más pobre.
  28. Si nadie te garantiza el mañana el hoy se vuelve inmenso.
  29. Con la explosión demográfica toda escritura deviene en taquigrafía.
  30. El valor de no haber sido es el temor de seguir siendo.
  31. El tigre es nuestra única oportunidad de ser devorados por el gato.
  32. Un hombre en la Revolución es una hoja-en-la-tormenta.
  33. En materia de riqueza, ya no se trata de ostentar sino de confirmar.
  34. El instante del triunfador dura más que el día del fracasado.
  35. Babel fracasó no por la intención sino por la falta de fondos.
  36. Hay que seguir creyendo mientras no consigamos otra fuente institucional de estímulos.
  37. Cada vez es más difícil estar a gusto con quien sea.
  38. No hay virtud fuera del noviazgo, ni amor del bueno fuera del matrimonio.
  39. El tumulto despliega sus propuestas estéticas y la ciudad popular entrega sus rituales.
  40. Uno pasa inadvertido si se viste como pidiendo empleo en una oficina de gobierno.
  41. El que viaja con frecuencia en el Metro, ya carece de posibilidades de ascenso.
  42. Las oportunidades son para los hijos y los nietos de quienes hoy las tienen.
  43. Los pobres nunca serán modernos. Se comunican por anécdotas, no por estadísticas.
  44. En el terreno visual, la Ciudad de México es, sobre todo, la demasiada gente.
  45. La patria concebible es la autobiografía, el contarle a algunos que se ha sido alguien.
  46. Los contrastes son obvios, pero sin la obviedad de los contrastes no hubiese habido Revolución.
  47. Quédate con los honores, Presidente, que cuando termine tu mandato, yo me quedaré con la impunidad.
  48. La economía subterránea desborda las aceras, y hace del tianguis la subsistencia de la calle.
  49. Ante la cámara, se suspende la indiferencia. Es el tótem, es la Máquina Inmortalizadora...
  50. La parodia de una parodia da como resultado una abstracción: el eterno retorno al punto de partida.
  51. A ver quién se cansa primero, si ustedes con su sociedad civil, o nosotros con el poder.
  52. Lástima que cada gobierno tarde seis años en enterarse de lo que pasó en su sexenio.
  53. Somos tantos que ya ninguna creencia, ni la más oscura y extraviada, podrá estar sola un minuto siquiera.
  54. El Metro es la imagen del mundo felizmente suspendido entre la estación Génesis y la estación Apocalipsis.
  55. Se vive sólo una vez y nuestros padres hicieron muy mal en educarnos en las tradiciones de la escasez.
  56. La política es el arte de vender simultáneamente el gozo de la estabilidad y la paranoia ante el caos.
  57. México es la ciudad donde lo invivible tiene sus compensaciones, la primera de ellas el nuevo status de la sobrevivencia.
  58. El paso más prometedor en la trayectoria errátil pero firme de la humanidad es el conocimiento generalizado de los deportes.
  59. Si un acto público de cualquier índole quiere sobrevivir en esta época, deberá, irremisiblemente, adoptar las características del control remoto.
  60. ¿Qué es una mentalidad apocalíptica? Hasta donde veo, lo antagónico a lo que se observa en la Ciudad de México.
  61. La "grandeza sentimental" se mueve entre dos polos que son uno solo: la inmanencia de la familia y la exaltación del macho.
  62. ¿Por qué me sucede todo esto? Porque soy mexicano. ¿Y cómo me entero de que soy mexicano? Porque me sucede todo esto.
  63. El insomnio no es buen consejero. Lo único que permite ver con claridad son las consecuencias de la falta de sueño, y esa obviedad nulifica pensamientos y sentimientos.
  64. ¿Hasta qué punto es responsable de sus actos una persona abandonada, sin recursos ni capacidad específica, enloquecida por los malos tratos, la indiferencia y la imposibilidad de alimentar a los suyos?
  65. "El fútbol es una ciencia", asegura, "es la verificación empírica de los modos correctos de usar el balón, que significan el triunfo de una nación sobre las demás".
  66. Cada ciudad con 800 mil o un millón de habitantes, genera su propia zona prescindible, compuesta por esa "gente sin oficio ni beneficio", en el filo de la navaja entre la sobrevivencia y el delito.
  67. La pelea no tiene mucho interés, al decir de los expertos. Pero el país goza de uno de esos ratos de esparcimiento en los cuales vuelve a ser, por un instante, la Nación.
  68. Las diferencias entre software y hardware. Las computadoras personales. La tecnología innovadora. Los microprocesadores. Los giros dinámicos de las empresas. La comunicación computarizada. El mundo es de la tecnología, y la computación es la nueva Religión del Éxito.
  69. México es la ciudad en donde lo insólito sería que un acto, el que fuera, fracasase por inasistencia. Público es lo que abunda, y en la capital, a falta de cielos límpidos, se tienen, y a raudales, habitantes, espectadores, automovilistas, peatones.
  70. La televisión en nuestros días, centro de las creencias y las idolatrías inexplicables, ni es creyente ni deja de serlo, es el precipitarse de imágenes que se disuelven en la indiferenciación, es la rutina que de pronto adquiere visos de zarza ardiente.
  71. Si algo le queda al nacionalismo es su condición pop. No popular, algo ya más bien anacrónico a fuerza de lo sentimental, sino pop, con el acento en el perfil publicitario, en los mensajes subliminales, en ese "barullo de las estaciones" que es la moda.
  72. El individualismo es la fe pública del capitalismo y, en la sociedad de masas, el esfuerzo de cada uno se apoya en las decenas o centenas de miles que hablan o intuyen el lenguaje de la superación, aportan su cuota de confianza y repiten, orgullosos, los proverbios antes escondidos en los almanaques y en la sabiduría de los viejos en los parques.
  73. En México, todavía, el valor de caudillos, mártires, artistas notables y valores del hogar sólido se determina por el número de estatuas que consiguen, y por la mezcla de terquedad y docilidad con que monumentos y bustos aceptan el avance omnívoro de lo urbano. Y que se cuiden los iconoclastas. Ya lo advirtió Jean Cocteau: "El riesgo de un destructor de estatuas es convertirse en una".
  74. En el terreno visual, la Ciudad de México es, sobre todo, la demasiada gente. Se puede hacer abstracción del asunto, ver o fotografiar amaneceres desolados, gozar el poderío estético de muros y plazuelas, redescubrir la perfección del aislamiento. Pero en el Distrito Federal la obsesión permanente (el tema insoslayable) es la multitud que rodea a la multitud, la manera en que cada persona, así no lo sepa o no lo admita, se precave y atrinchera en el mínimo sitio que la ciudad le concede.
Obras Destacadas:
  1. Días de guardar (1970)
  2. Amor perdido (1976)
  3. Escenas de pudor y liviandad (1988)
  4. Los rituales del caos (1995)
  5. Yo te bendigo, vida (2002)
  6. Autoayúdate que Dios te ayudará (2011)

Fuente: Frases Y Pensamientos
Wikipedia

Carlos Monsiváis

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