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Carlos Fuentes

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11 de noviembre de 1928 Panamá, Panamá - 15 de mayo de 2012 Ciudad de México, México

Escritor, ensayista y novelista mexicano nacido en Panamá

  1. Terminado, el libro empieza.
  2. La novela perfecta rechazaría al lector.
  3. -Te voy a necesitar. - ¿Podrás decirme cuándo? -Siempre.
  4. Dicen que una mujer puede fingir un orgasmo pero el hombre no.
  5. El muerto no sabe lo que es la muerte, pero los vivos tampoco.
  6. México: las manos vacías de pan pero la cabeza llena de sueños.
  7. ¿Quieres hacerte viejo? Entonces vive siempre con la misma vieja.
  8. El amor posee una fuerza sin límites que se llama la imaginación.
  9. Hay pocas mujeres inmaduras y muchos niños disfrazados de hombres.
  10. El cielo no es alto ni bajo. Está encima y debajo de nosotros al mismo tiempo.
  11. Las imágenes del sueño alteran la realidad o la realidad se ve contaminada por el sueño.
  12. Quizá fue pudor. Quizá unas ganas de que este amor a oscuras fuese, de verdad, excepcional.
  13. Aún no sabe que entre el periodista y el funcionario sólo puede haber un diálogo de sordos.
  14. ¿Morirás? No será la primera vez. Habrás vivido tanta vida muerta, tantos momentos de mera gesticulación.
  15. A veces dudo que los hombres en realidad nos quieran, lo que quieren es competir con otros hombres y ganarles.
  16. México es un país herido de nacimiento, amamantado por la leche del rencor, criado con el arrullo de la sombra.
  17. Sí, soy un utopista. Muero soñando que la sociedad debe ser gobernada por hombres de cultura, bondad y buen gusto.
  18. La Silla del Águila es nada más y nada menos que un asiento en la montaña rusa que llamamos La República Mexicana.
  19. Es que no hay buena revolución que no sea traicionada, sólo las malas revoluciones no se traicionan a sí mismas...
  20. ¿Cuánto durarán las nuevas mansiones de nuestro único dios, construidas sobre las ruinas de no uno, sino mil dioses?
  21. La noche es la mejor representación de la infinitud del universo. Nos hace creer que nada tiene principio y nada, fin.
  22. ¿Explicarlo? No -se dijo- , creerlo, nada más. México no se explica; en México se cree, con furia, con pasión, con desaliento.
  23. Las revoluciones las hacen los hombres de carne y hueso y no los santos y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada.
  24. La mejor manera de esconderse es mostrarse. Si nos buscan creyendo que hemos desaparecido, nunca nos encontraran en el lugar más obvio.
  25. A veces se olvida porque el recuerdo duele y hay que creer que lo ocurrido nunca ocurrió, se olvida lo más importante porque puede ser lo más doloroso.
  26. La literatura es mi verdadera amante, y todo lo demás, sexo, política, religión si la tuviera, muerte cuando la tenga, pasa por la experiencia literaria.
  27. La palidez de mi amigo no era insólita. Con los años, la piel de su rostro se unió al hueso y cuando movía las manos delgadas la luz las atravesaba sin pena.
  28. Una vida, un siglo, cincuenta años: ya no te será posible imaginar esas medidas mentirosas, ya no te será posible tomar entre las manos ese polvo sin cuerpo.
  29. (...) En cambio, la fortuna política es un largo orgasmo, querido. El éxito tiene que ser mediato y lento en llegar para ser duradero. Un largo orgasmo, querido.
  30. México es un país de fatalidades dinámicas... Un país con demasiadas insatisfacciones sepultadas en el tiempo, largos siglos de pobreza, de injusticia, de sueños soterrados.
  31. Todos los sistemas, sea cual sea su ideología, generan su propia injusticia; Acaso el mal es el precio de la existencia, pero no se puede impedir la existencia por temor al mal...
  32. Los dos serán los fantasmas de su propia juventud, o quizás sea sólo el cuerpo el que envejece, encarcelando para siempre a la juventud dentro de ese espectro que llamamos "alma".
  33. Si del amor hacemos la meta más cierta y el más cierto placer de nuestras vidas, ello se debe a que, por serlo para serlo, debe soñarse ilimitado sólo porque es, fatalmente, limitado.
  34. Sentado en la cama, tratas de distinguir el origen de esa luz difusa, opalina, que apenas te permite separa los objetos, la presencia de Aura, de la atmosfera dorada que los envuelve.
  35. Celos es dar la importancia a la persona que quisiéramos sólo para nosotros... La envidia es una ponzoña impotente, queremos ser el otro. El celo es generoso, queremos que el otro sea mío.
  36. (...) Del Quijote se puede recrear el mundo. Como si el mundo estuviese siempre a un paso de la catástrofe y sólo la palabra pudiese salvarlo, la imaginación sostenerlo y la acción proyectarlo.
  37. Toda gran obra literaria nos propone la salvación mínima de la palabra. Toda gran obra literaria nos propone imaginar. Tenemos un pasado que debemos recordar. Tenemos un porvenir que podemos desear.
  38. Los celos matan el amor pero no el deseo. Este es el verdadero castigo de la pasión traicionada. Odias a la mujer que rompió el pacto de amor, pero sigues deseando porque su traición fue la prueba de su propia pasión.
  39. Simplemente, considero que la política es la actuación pública de pasiones privadas. Incluyendo, sobre todo, acaso, la pasión amorosa. Pero las pasiones son formas arbitrarias de la conducta y la política es una disciplina.
  40. Poco importa que seamos sólidos o espectrales. Igual da. Venecia toda es un fantasma. No expide visas de entrada a favor de otros fantasmas. Nadie los reconocería por tales aquí. Y así, dejarían de serlo. Ningún fantasma se expone a tanto.
  41. Increíble el primer animal que soñó con otro animal. Monstruoso el primer vertebrado que logró incorporarse sobre dos pies y así esparció el terror entre las bestias normales que aún se arrastraban, con alegre y natural cercanía, por el fango creador.
  42. Hay que llegar a saber que los hijos, vivos o muertos, felices o desdichados, activos o pasivos, tienen lo que el padre no tiene. Son más que el padre y más que ellos mismos. Nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia. El hijo es el padre del hombre.
  43. Toda revolución genera libertad y genera nuevas formas de dominación. Entonces, hay que consagrar la libertad para combatir esas formas de dominación que inevitablemente van acompañadas de una gran transformación social, del descenso de unos, del ascenso de otros.
  44. Al fin, podrás ver esos ojos de mar que fluyen, se hacen espuma, vuelven a la calma verde, vuelven a inflamarse como una ola: tu los ves y te repites que no es cierto, que son unos ojos hermosos verdes idénticos a todos los hermosos ojos verdes que has conocido o podrás conocer.
  45. Entonces el desierto le decía que la muerte es sólo una fatiga de las leyes de la naturaleza: la vida es la regla del juego, no su excepción, y hasta el desierto que parecía muerto escondía toda una minuciosa vida que prolongaba, originaba o remedaba las leyes de la existencia humana.
  46. La muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello. Pero los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es.
  47. ¿La creación está inconclusa? Si. Y éste es el requisito por donde, inevitablemente, Dios se me cuela al mundo. Si Dios nos hizo a su imagen y semejanza, ¿Dios contiene el mal humano? Yo contesto, si. Somos reflejo también de la parte mala o inconclusa de Dios. Obramos para completar a Dios.
  48. Tomas febrilmente la butaca, la colocas contra esa puerta sin cerradura, empujas la cama hacia la puerta, hasta atrancarla, y te arrojas exhausto sobre ella, exhausto y abúlico, con los ojos cerrados, y los brazos apretados alrededor de tu almohada: tu almohada que no es tuya; nada es tuyo...
  49. Sabes, al cerrar de nuevo el folio, que por eso vive Aura en esta casa: para perpetuar la ilusión de juventud y belleza de la pobre anciana enloquecida. Aura, encerrada como un espejo, como un icono más de ese muro religioso, cuajado de milagros, corazones preservados, demonios y santos imaginados.
  50. No volverás a mirar tu reloj, ese objeto inservible que mide falsamente un tiempo acordado a la vanidad humana, esas manecillas que marcan tediosamente las largas horas inventadas para engañar el verdadero tiempo, el tiempo que corre con la velocidad insultante, mortal, que ningún reloj puede medir.
  51. Lo que no tenemos lo encontramos en un amigo. Creo en este obsequio y lo cultivo desde la infancia. No soy en ello diferente a la mayor parte de los seres humanos. La amistades la gran liga inicial entre el hogar y el mundo. El hogar, feliz o infeliz, es el aula de nuestra sabiduría original pero la amistad es su prueba.
  52. El político puede pagarle al intelectual. Pero no puede confiar en él. El intelectual acabará por disentir y para el político esta será siempre una traición. Malicioso o ingenuo, maquiavélico o utópico, el poderoso siempre creerá que tiene la razón y el que se opone a él es un traidor o, por lo menos, alguien dispensable.
  53. Ése es el secreto de la literatura. Si te quedas en lo puramente local, desaparece pronto, si te vas voluntariamente a lo universal no vas a lograr la base real que te da la sociedad. De manera que es una mezcla de las dos cosas: lo universal y lo local van juntos, uno no puede prescindir del otro y, si se prescinde, la obra fracasa.
  54. Mi cabeza arrancada como la de un feto muerto que debe perderla para que el cuerpo acéfalo nazca a pesar de todo, palpite por unos instantes y muera también, ahogado en sangre, a fin de que la madre se salve y pueda llorar. Después de todo, la guillotina primero ensayó su eficacia cortándole la cabeza, no a los reyes, sino a los cadáveres.
  55. Un artista sabe que no hay belleza sin forma pero también que la forma de la belleza depende del ideal de una cultura. El artista trasciende, parcial y momentáneamente, el dilema, añadiendo un factor: no hay belleza sin mirada. Es natural que un artista privilegie a la mirada. Pero un gran artista no invita no sólo a mirar sino a imaginar.
  56. ¿Podemos hoy imaginar el mundo sin Don Quijote? Cuesta mucho. ¿Sin Hamlet? Cuesta mucho. Sin embargo, hubo una época en que no existían. Hoy ellos forman parte de la realidad porque fueron imaginados; lo que se imagina se convierte entonces en parte de la realidad indisoluble y ya no puedes entender la realidad sin lo que imaginó el escritor.
  57. Primero hablas y luego escribes y aprendes a distinguir el ritmo del habla cotidiana, en el que circulan los cobres de la vida, y luego te instalas a buscar el oro de la literatura a fin de crear no la realidad, ni siquiera una reproducción de la realidad, que sería una realidad redundante, sino a crear una realidad paralela, que antes no existía.
  58. Permaneces allí, olvidado de los papeles amarillos, de tus propias cuartillas anotadas, pensando sólo en la belleza inasible de tu Aura -mientras más pienses en ella, más tuya la harás, no sólo porque piensas en su belleza y la deseas, sino porque ahora la deseas para liberarla: habrás encontrado una razón moral para tu deseo; te sentirás inocente y satisfecho.
  59. Libertad es búsqueda de libertad. Nunca la alcanzaremos completamente. La muerte nos advertirá que hay límites a toda historia personal. La historia, que perecen y se transforman las instituciones que en un momento dado definen la libertad. Pero entre la vida y la muerte, entre la belleza y el horror del mundo, la búsqueda de libertad nos hace, en toda circunstancia, libres.
  60. En México no hay tragedia: todo se vuelve afrenta. Afrenta, esta sangre que me punza como filo de maguey. Afrenta, mi parálisis desenfrenada que todas las auroras tiñen de coágulos. Y mi eterno salto mortal hacia mañana. Juego, acción, fe, día a día, no sólo el día del premio o del castigo: veo mis poros oscuros y sé que me lo vedaron abajo, abajo, en el fondo del lecho del valle.
  61. Tu valor será gemelo de tu cobardía, tu odio habrá nacido de tu amor, toda tu vida habrá contenido y prometido tu muerte; que no habrás sido bueno ni malo, generoso ni egoísta, entero ni traidor. Dejarás que todos los demás afirmen tus cualidades y tus defectos; pero tú mismo, ¿Cómo podrás negar que cada una de tus afirmaciones se negará, que cada una de tus negaciones se afirmará?
  62. Perdiste tu inocencia en el mundo de afuera. No podrás recuperarla aquí adentro, en el mundo de los afectos. Quizá tuviste tu jardín. Yo también tuve el mío, mi pequeño paraíso. Ahora ambos lo hemos perdido. Trata de recordar. No puedes encontrar en mí lo que ya sacrificaste, lo que ya perdiste para siempre y por tu propia obra. No sé de dónde vienes. No sé qué has hecho. Sólo sé que en tu vida perdiste lo que después me hiciste perder a mí: el sueño, la inocencia. Ya nunca seremos los mismos.
  63. Más bien -tú sabes mejor que nadie- lo misterioso de nuestras vidas, lo más apasionante quizás, es que desde la infancia comenzamos a tejer una tela por encima (o por debajo) de los acontecimientos familiares. Siempre será fascinante la sorpresa de saberse capturado dentro del círculo familiar que nos viste, alimenta y educa, pero libres, secretamente libres, en el mundo interior que aprendemos a crear, que a menudo simplemente descubrimos esperándonos y que desde la niñez nos compromete por partida doble. Con nuestro entorno objetivo y con nuestra subjetividad. El mundo exterior que nos rodea cambia y cambiamos nosotros, interiormente, también. Ya estamos allí: midiendo fuerzas entre lo que está fuera de nosotros y nos contiene y lo que está dentro de nosotros y contenemos. Creo, a estas alturas, que toda la vida es un combate entre esas dos fuerzas.
  64. Ella era el remanso, la laguna quieta donde yo podía escribir.
  65. Cuando era niña, la vida era bonita. Había muchos momentos bonitos. Las vacaciones, los descansos, los días de verano, los juegos. No sé por qué cuando crecí empecé a esperar cosas.
  66. Legarás este país; Legarás tu periódico, los codazos y la adulación, la conciencia adormecida por los discursos falsos de hombres mediocres; Legarás las hipotecas, legarás una clase descastada, un poder sin grandeza, una estulticia consagrada, una ambición enana, un compromiso bufón, una retórica podrida, una cobardía institucional, un egoísmo ramplón.
  67. ¿Vienes a decirme que ya no hay tierras ni grandeza para nosotros, que otros se han aprovechado de nosotros como nosotros nos aprovechamos de los primeros, de los originales dueños de todo?
  68. Tu quietud no detendrá al tiempo que corre sin ti, aunque tú lo inventes y midas, al tiempo que niega tu inmovilidad y te somete a su propio peligro de extinción: aventurero, medirás tu velocidad con la del tiempo.
  69. La generosidad es como un insulto feo y sin chiste a veces, ¿No crees?
  70. Tú cerrarás los ojos, consciente de que tus párpados no son opacos, de que a pesar de que los cierras la luz penetra hasta la retina: la luz del sol que se detendrá, enmarcado por la ventana abierta, a la altura de tus ojos cerrados: los ojos cerrados que eliminan el detalle de la visión, alteran la brillantez y el color pero no eliminan la visión misma.
  71. Desventurado país que a cada generación tiene que destruir a los antiguos poseedores y sustituirlos por nuevos amos, tan rapaces y ambiciosos como los anteriores.
  72. Pensarás que has hecho tantas cosas cobardes que el valor te resulta fácil.
  73. Todos necesitamos testigos de nuestra vida para poder vivirla...
  74. Nuestras gentes son como las lagartijas, van tomando el color de la tierra, se meten a las chozas de donde salieron, vuelven a vestirse de peones y vuelven a esperar la hora de seguir peleando, aunque sea dentro de cien años.
  75. La memoria es el deseo satisfecho hoy que tu vida y tu destino son la misma cosa.
  76. Sobrevive con la memoria, antes que sea demasiado tarde, antes que el caos te impida recordar.
  77. Una revolución empieza a hacerse desde los campos de batalla, pero una vez que se corrompe, aunque siga ganando batallas militares ya está perdida.
  78. Pesa de un lado mis culpas y del otro mi amor y verás que mi amor es más grande...
  79. (...) De la mirada soñadora y encendida...
  80. No hay por qué querer a nadie sin razón. La sangre natural no es una razón. La única razón es la sangre amada sin razón.
  81. Ése es el drama. No hay más que ellos. No sé si te acuerdas del principio. Fue hace tan poco, pero parece tan lejano...Cuando no importaban los jefes. Cuando esto se hacía no para elevar a un hombre, sino a todos.
  82. Dejarás que los demás afirmen tus cualidades y tus defectos; pero tú mismo, ¿Cómo podrás negar que cada una de tus afirmaciones se negará, que cada una de tus negaciones se afirmará?
  83. Tu existencia será fabricada con todos los hilos del telar, como las vidas de todos los hombres. Que no te faltará, ni te sobrará, una sola oportunidad para hacer de tu vida lo que quieras que sea. Y si serás una cosa, y no la otra, será porque, a pesar de todo, tendrás que elegir.
  84. Vivir es traicionar a tu Dios; cada acto de la vida, cada acto que nos afirma como seres vivos, exige que se violen los mandamientos de tu Dios.
  85. Dime. ¿Por qué supe, en cuanto te vi, que ya no iba a importar nada más? Sabes: me dije que en ese mismo momento tenía que decidirme. Que si tú pasabas de largo, perdería toda mi vida.
  86. Lo que nos une a judíos y palestinos es el dolor, no la violencia. Cada uno mira al otro sin reconocer más que su propio sufrimiento en los ojos del enemigo.
  87. El Medio Oriente es una geografía apasionada -murmuró-, y basta entrar a ella para compartir sus pasiones, incluyendo la violencia.
  88. El medio decisivo de la política es la violencia. Y como todos, personalmente, poseemos una dosis más o menos amaestrada de violencia, el encuentro es fatal; la historia se convierte en justificación de nuestra violencia escondida.
  89. Cortés convirtió a Malintzin dos veces: primero al amor; en seguida al cristianismo. Fue bautizada Marina. El pueblo la llama Malinche, nombre de la traición, voz que reveló a los españoles las ocultas debilidades del imperio azteca y permitió a quinientos aventureros ávidos de oro conquistar una nación cinco veces más grande que España. La pequeña voz de la mujer derrotó a la gran voz del emperador.
  90. (...) Pero ahora se sintió liberado del peso de la ciudad de México cada vez más fea, estrangulada en su gigantismo mussoliniano, encerrada en sus opciones inhumanas: el mármol o el polvo, el encierro aséptico o la intemperie gangrenosa.
  91. La primera regla de una política tan barroca como la mexicana es la siguiente: ¿Para qué hacer las cosas fáciles si se pueden hacer complicadas? De allí la segunda regla: ¿Para qué hacer las cosas bien si se pueden hacer mal? Y la tercera, que es el corolario perfecto: ¿Para qué ganar si podemos perder?
  92. Una ciencia abstracta, triste y finalmente inocua cuando revelaba su verdadera naturaleza: la economía es la opinión personal convertida en norma dogmática, la única opinión que se sirve de números para imponerse.
  93. Valéry dijo que las civilizaciones son mortales. No es cierto. Son los poderes los que mueren.
  94. ¿Se habría enterado Félix, durante esta extraña semana de su vida, que todos los desplazamientos jamás nos alejan del hospedaje de nosotros mismos y que ningún enemigo externo es peor que el que ya nos habita?
  95. La muerte de todos empieza a los veinte años.
  96. La visión fue tan confusa y poderosa a la vez que se sintió mal y se vio obligado a detenerse, cruzar los brazos sobre el volante y reposar allí la cabeza, cerrar los ojos y repetirse en silencio que desde el inicio de esta aventura había jurado ser totalmente disponible, asumir todas las situaciones, dejarse llevar por cualquier sugestión, estar abierto a todas las alternativas y, esto era lo más difícil, mantener su inteligencia afilada siempre, afinando los accidentes azarosos o voluntarios que los demás crearían en su camino, percibiéndolos pero jamás impidiéndolos o rehusándolos.
  97. Despertó más tarde, con sobresalto. Ahora no veía nada, nada, por más que intentara perforar la oscuridad de los túneles. Hizo girar febrilmente los ojos en las órbitas secas. Tuvo la horrible sensación de que los globos de la mirada raspaban el lecho de nervios, tejidos y sangre en el que normalmente reposaban, deshebrándose como queso parmesano sobre una lijadura de metal.
  98. Como la hidra el petróleo renace multiplicado de una sola cabeza cortada. Semen oscuro de una tierra de esperanzas y traiciones parejas, fecunda los reinos de la Malinche bajo las voces mudas de los astros y sus presagios nocturnos.
  99. (...) Pero secretamente añadí que consideraba a Félix como algo mío, el hermano que vivió el lado difícil de la vida que a mí no me tocó, el amante platónico que todas las noches se tendía junto a mí en la cama convertible y me contaba extraordinarias películas que jamás se filmaron o más bien superpelículas ideales fabricadas de trozos que él amaba particularmente, un rostro, un gesto, una situación, un lugar arrebatados a la muerte por la cámara.
  100. A las ocho en punto de la mañana, Félix Maldonado llegó al Sanborns de la Avenida Madero. Llevaba años sin poner un pie dentro del famoso Palacio de los Azulejos. Pasó de moda, como todo el viejo centro de la ciudad de México, trazado de mano propia por Hernán Cortés sobre las ruinas de la capital azteca.
  101. A veces es el pico del águila de Washington el que nos corta la cabeza y se la come; a veces es el pico del águila de Moscú. Pero las tripas de la bestia alada son las mismas y el conducto de evacuación el mismo. Somos las mierdas de ese monstruo.
  102. Sin saberlo, querámoslo o no, acabamos por servir los fines de una de las dos cabezas de ese monstruo frío. Pero como el cuerpo es el mismo, sirviendo a una servimos a la otra y al revés. No hay escapatoria.
  103. Ah, la pasión vuelve a levantar su espantosa cabeza de hidra. Corta una y renacerán miles, ¿Verdad? Llámala celos, insatisfacción, envidia, desprecio, miedo, asco, vanidad, terror, escarba en los motivos secretos de todos los que hemos participado en esta comedia de errores, Félix, y ponle a la pasión el nombre que quieras. Nunca acertarás, porque detrás de cada nombre de la pasión hay una realidad oscura, política o personal, da igual, que nadie puede nombrar y que te impulsa a disfrazar de acción, lícita o ilícita, también da igual, lo que sólo es pasión, hambre, padecimiento, deseo, un amor que se alimenta de su odio y un odio que se alimenta de su amor.
  104. ¿Crees ser subjetivo? Nutres la objetividad. ¿Crees ser objetivo? Nutres la subjetividad. Igual que en una novela, donde las palabras acaban siempre por construir lo contrario de sí mismas.
  105. El terror es universal, pero la justicia no. Y toda organización de inteligencia, por más que se proponga las metas de la justicia, es pervertida por sus medios, que son los del terror, y termina por ser sierva de la opresión y no instrumento de la justicia que originalmente se propuso. Pequeña célula de estructura fascista, el espionaje acaba por infectar como un cáncer la sociedad en la que se inserta y a la que pretende proteger.
  106. Todos sus héroes son reaccionarios, de Ulises a James Bond. De allí la fatiga de su heroísmo, tan quebrantado como el rostro de goma de Howard Hunt.
  107. (...) Sin cambiar de forma o tamaño en él cabían, milagrosamente, todos los recuerdos de una vida, revelando, acaso, un misterio. La memoria no era acumulación material que acabaría reventando por simple cantidad añadida las frágiles paredes del sello. La memoria cabía en el objeto porque era idéntica a su dimensión. La memoria no era algo que se encimaba o entraba con calzador a la forma del objeto; era algo que se destilaba, se transfiguraba con cada nueva experiencia.
  108. Las pasiones sin control son como el veneno. Cuando dormitan, son vicios, dan su alimento al alma y ésta, engañada, o creyendo que se alimenta, en realidad se envenena de su propia pasión desconocida y desconcertada.
  109. La envidia es rencor contra el bien ajeno. Los celos le dan importancia a la persona que quisiéramos sólo para nosotros. La envidia, te dije, es una ponzoña impotente, queremos ser otro. El celo es generoso, queremos que el otro sea mío.
  110. No sabemos acaballar el dolor. Debemos contentarnos con un amor análogo al que recordamos en la sonrisa de un rostro desaparecido.
  111. El viejo tenia varias respuestas para una pregunta tan lógica. Las repetía, autoridad, decisión, destino, divisa, y se quedaba al cabo con una sola: la memoria.
  112. Ser viejo es un crimen. Puedes acabar sin identidad ni dignidad, en un asilo, acompañado de otros viejos tan estúpidos y despojados como tú.
  113. Quizás, sin embargo, ella misma vio en Gabriel lo que él vio en ella: un camino hacia lo desconocido. Con un esfuerzo supremo de lucidez, Atlan Ferrara entendió por qué nunca debieron unirse sexualmente Inés y él. Ella lo rechazó porque vio en la mirada de Gabriel a otra. Pero al mismo tiempo, él supo que ella estaba mirando a otro que no era él. Y sin embargo ¿No podían, siervos del tiempo, ser él y ella, a la vez, los mismos y otros a los ojos de cada cual?
  114. Las pasiones que se quedan adentro pueden matarnos con una explosión interna. El canto las libera, y encuentra la voz quelas caracteriza. La música sería entonces una especie de energía que reúne las emociones primitivas, latentes, las que usted nunca mostraría al tomar el autobús, señor Laviada, o usted al preparar el desayuno, señora Lazo, o usted al darse un regaderazo.
  115. En ese momento ella se entregará a la única compañía que la consolará de algo que comenzará a dibujar en sus sueños como "algo perdido". Así le dirá su instinto. "Lo perdido" será una aldea antigua que para ella será siempre porvenir, nunca ya fue sino ya será porque en ella vivirá la felicidad que no perdió, sino que se volverá a hallar.
Novelas:
  1. La región más transparente, Fondo de Cultura Económica, México, 1958
  2. Las buenas conciencias, Fondo de Cultura Económica, México, 1959
  3. La muerte de Artemio Cruz, Fondo de Cultura Económica, Colección Popular, México, 1962
  4. Aura, Ediciones Era, México, 1962
  5. Zona Sagrada, Siglo Veintiuno Editores, México, 1967
  6. Cambio de piel, Joaquín Mortiz, México, 1967
  7. Cumpleaños, Serie del volador, Joaquín Mortiz, México, 1969
  8. Terra nostra, Joaquín Mortiz, México, 1975; Seix Barral, Biblioteca Breve 385, Barcelona, 1975
  9. La cabeza de la hidra, Argos, Barcelona, 1978
  10. Una familia lejana, Ediciones Era, México, 1980
  11. Gringo viejo, Fondo de Cultura Económica, colección Tierra Firme, México, 1985
  12. Cristóbal Nonato, Fondo de Cultura Económica, colección Tierra Firme, México 1987
  13. Constancia y otras novelas para vírgenes, Fondo de Cultura Económica, colección Tierra Firme, México, 1990. Contiene cinco novelas cortas:
  14. Constancia, La desdichada, El prisionero de Las Lomas, Viva mi fama y Gente de razón
  15. La campaña, Fondo de Cultura Económica, México, 1990
  16. Diana o la cazadora solitaria, Alfaguara, México, 1994
  17. Los años con Laura Díaz, Alfaguara, México, 1999
  18. Instinto de Inez, Alfaguara, México, 2001
  19. La silla del águila, Alfaguara, México, 2003
  20. La voluntad y la fortuna, Alfaguara, México, 2008
  21. Adán en Edén, Alfaguara, México, 2009
  22. Federico en su balcón, Alfaguara, 2012 (edición póstuma)
  23. Aquiles o El guerrillero y el asesino, Alfaguara/ FCE, México, 2016 (edición póstuma)
Cuentos:
  1. Los días enmascarados, Editorial Novaro, Los Presentes, México, 1954. Contiene seis relatos:
  2. Chac Mool, En defensa de la Trigolibia, Tlactocatzine, del jardín de Flandes, Letanía de la orquídea, Por boca de los dioses y El que inventó la pólvora
  3. Cantar de ciegos, Joaquín Mortiz, México, 1964 (Serie del volador) ISBN 978-970-749-017-8. Contiene 7 cuentos:
  4. Las dos Elenas, La muñeca reina, Fortuna lo que ha querido, Vieja moralidad, El costo de la vida, Un alma pura y A la víbora de la mar
  5. Agua quemada, México: FCE, 1981 (Biblioteca Joven; 4) ISBN 968-16-1577-8. Contiene cuatro relatos:
  6. El día de las madres, Estos fueron los palacios, Las mañanitas y El hijo de Andrés Aparicio
  7. El naranjo, Alfaguara, 1994. Contiene cinco relatos:
  8. Las dos orillas (1991-92), Los hijos del conquistador (1992), Las dos Numancias (1992), Apolo y las putas (1991-92) y Las dos Américas (1992)
  9. La frontera de cristal. Una novela en nueve cuentos (1995) 2. reimpr. Madrid: Santillana, 1996. (Alfaguara ) ISBN 968-19-0268-8 Incluye:
  10. La capitalina, La pena, El despojo, La raya del olvido, Malintzin de las maquilas, Las amigas, La frontera de cristal, La apuesta y Río Grande, río bravo
  11. Inquieta compañía, Alfaguara, 2004. Contiene seis relatos:
  12. El amante del teatro, La gata de mi madre, La buena compañía, Calixta Brand, La bella durmiente y Vlad. En 2010, Alfaguara publicó "Vlad" como volumen independiente.
  13. Todas las familias felices, Alfaguara, 2006; conjunto de 16 relatos entre los que se intercalan 16 prosas poéticas, coros:
  14. Una familia de tantas — Coro de las madrecitas callejeras; El hijo desobediente — Coro de los compadres rivales; Una prima sin gracia — Coro de la hija amenazada; Los lazos conyugales (1) — Coro del padre del rock; Madre dolorosa — Coro de la perfecta casada; La madre del mariachi — Coro de la luna de miel desnuda; Los novios —Coro de la familia asesinada; La familia armada — Coro de los niños adoloridos; The gay divorcee — Coro de un hijo del mar; La familia oficial — Coro de la familia de barrio; La sierva del padre — Coro de las familias rencorosas; El matrimonio secreto — Coro de la hija suicidada; El hijo de la estrella – Coro de los hijos de buena familia; El hermano incómodo – Coro de la familia registrada; Los lazos conyugales (2) – Coro de las familias salvajes; y El padre eterno – Corocodaconrad
  15. El prisionero del castillo de If; Brillante; El hijo pródigo; Olmeca; La tumba de Leopardi; Salamandra; El arquitecto del castillo de If y El dueño de la casa
  16. Carolina Grau, Alfaguara, México, 2010; ocho cuentos:
Ensayos:
  1. París. La revolución de mayo, Era, México, 1968
  2. La nueva novela hispanoamericana, J. Mortiz, México, 1969 (colección Cuadernos de Joaquín Mortiz 4). Contiene doce ensayos:
  3. Civilización y barbarie, Revolución y ambigüedad, ¿Ha muerto la novela?, La constitución borgiana, La modernidad enajenada, Un nuevo lenguaje, El afán totalizante de Vargas Llosa, Carpentier o la doble adivinación, García Márquez: la segunda lectura, Cortázar: la caja de pandora, Juan Goytisolo: la lengua común y La palabra enemiga.
  4. Casa con dos puertas, J. Mortiz, México, 1970.
  5. Tiempo mexicano, J. Mortiz, México, 1971 (colección Cuadernos de Joaquín Mortiz 11-12; recopilación de artículos publicados en periódicos.
  6. Cervantes o la crítica de la lectura, J. Mortiz, México, 1976 (colección Cuadernos de Joaquín Mortiz 42).
  7. Myself with Others. Selected essays. Farrar, Straus & Giroux, Nueva York, 1988 (solo publicado en inglés).
  8. Valiente mundo nuevo. Épica, utopía y mito en la novela hispanoamericana, Mondadori España, Madrid, 1990.
  9. El espejo enterrado, Fondo de Cultura Económica, colección Tierra Firme, México, 1992. Basado en el guion de una miniserie de cinco capítulos escrita y conducida por el autor.
  10. Geografía de la novela, Fondo de Cultura Económica, México, 1993. Contiene trece ensayos
  11. ¿Ha muerto la novela?, Jorge Luis Borges: La herida de Babel, Juan Goytisolo y el honor de la novela, Augusto Roa Bastos: El poder de la imaginación, Sergio Ramírez: El derecho a la ficción, Héctor Aguilar Camín: La verdad de la mentira, Milan Kundera: El idilio secreto, György Konrád: La ciudad en guerra, Julian Barnes: Dos veces el sol, Artur Lundkvist: La ficción poética, Italo Calvino: El lector conoce el futuro, Salman Rushdie: Una conclusión y una carta y Geografía de la novela.
  12. Nuevo tiempo mexicano, Aguilar, México, 1994. Una segunda edición, corregida y aumentada, apareció en octubre de 1995.
  13. Por un progreso incluyente, Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América Latina, México, 1997.
  14. Retratos en el tiempo, con Carlos Fuentes Lemus, Alfaguara, México, 1998
  15. En esto creo, Seix Barral, Barcelona, 2002
  16. Machado de La Mancha, FCE, México, 2002.
  17. Viendo visiones, FCE, México, 2003.
  18. Contra Bush, Aguilar, México, 2004.
  19. Los 68, Grijalbo, México, 2005 (incluye el prólogo "El 68: derrota pírrica"; el ensayo París: la revolución de mayo, publicado en 1968; el ensayo: "Milan Kundera: el idilio secreto", incluido antes en Geografía de la novela; y "Tlatelolco: 1968", un fragmento de la novela Los años con Laura Díaz). Reeditado en 2018 bajo el título Praga, París, México, 1968 por Ediciones Era.
  20. La gran novela latinoamericana, Alfaguara, México, 2011
  21. Personas, Alfaguara, 2012 (edición póstuma)
  22. Pantallas de plata, Alfaguara, 2014, sobre su relación con el cine (edición póstuma)
  23. Luis Buñuel o la mirada de la Medusa (un ensayo inconcluso), Fundación Banco Santander, 2017 (edición póstuma)
Bajo seudónimo:
  1. Los misterios de La Ópera, Plaza y Janés, México, 2006 (firmado como Emmanuel Matta).
Discursos:
  1. El coloquio de invierno, 1992. Con Gabriel García Márquez, Fernando del Paso y otros. El discurso de Fuentes incluido en uno de tres volúmenes, "Después de la guerra fría: los problemas del nuevo orden mundial", se recogió también en Tres discursos para dos aldeas.
  2. Tres discursos para dos aldeas. Fondo de Cultura Económica, México, 1993. (Discurso de aceptación del Premio Cervantes 1987, el pronunciado en la sede de la Unesco, en 1991, y el pronunciado durante el coloquio de invierno, en 1992).
  3. El abrazo de las culturas. Alfaguara, México, 1994. (Discurso de aceptación del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1994).
  4. Cien años de soledad y un homenaje, con Gabriel García Márquez, FCE, México, 2007 (discursos a propósito de los 40 años de Cien años de soledad. El de Fuentes lleva como título "Para darle nombre a América").
  5. La novela y la vida. Cinco discursos, Alfaguara, 2012 (edición póstuma). (Conferencia inaugural en el colegio de México, en 1972; discurso de aceptación del Premio Rómulo Gallegos 1977; discurso pronunciado durante la vigésima edición de los Premios Ortega y Gasset, en 2003; discurso pronunciado en la inauguración del Tercer Congreso Internacional de la Lengua Española, en 2004; y su último discurso, "La novela y la vida", pronunciado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2012).
  6. Conferencias políticas. Educación, sociedad y democracia. Fondo de Cultura Económica, México, 2018 (edición póstuma).
  7. A voz viva. Conferencias culturales. Alfaguara, México, 2019 (edición póstuma).
Piezas dramáticas:
  1. Todos los gatos son pardos, Siglo Veintiuno Editores, México, 1970
  2. El tuerto es rey, Serie del volador, Joaquín Mortiz, México, 1970 (Teatro del volador)
  3. Orquídeas a la luz de la luna. Comedia mexicana, Seix Barral, Biblioteca Breve 494, Barcelona, 1982
  4. Ceremonias del alba, Mondadori España, Madrid, 1991. Reescritura de 1990 de Todos los gatos son pardos. Fuentes introduce nuevos personajes y episodios.
Antologías:
  1. Cuerpos y ofrendas, Alianza,1973 (cuentos, fragmentos de novelas y los textos íntegros de las novelas Aura y Cumpleaños)
  2. Los cinco soles de México, Seix Barral, 2000 (cuentos, fragmentos de novelas, fragmentos de ensayos)
  3. Cuentos naturales, Alfaguara, 2007 (cuentos ya publicados en sus volúmenes de relatos y "La línea de la vida" fragmento de La región más transparente aparecido primero en Cuerpos y ofrendas)
  4. Cuentos sobrenaturales, Alfaguara, 2007 (cuentos ya publicados en sus volúmenes de relatos, Aura y los cuentos inéditos "El robot sacramentado", "Un fantasma tropical" y "Pantera en jazz")
  5. Cuentos completos, Fondo de Cultura Económica, 2013 (edición póstuma). No abarca todos los cuentos de Fuentes: falta el volumen Todas las familias felices (de él solo se incluye el relato "La sierva del padre") y "Vlad", que aunque se publicó como volumen independiente en 2010, originalmente formó parte del libro de relatos Inquieta compañía (2004). Al antologador se le escapa que varios de los "cuentos" que selecciona no son sino fragmentos de novelas que Fuentes publicó en diarios y revistas: "Calavera del quince", "Niña bien" y "La línea de la vida" se desprenden de La región más transparente; "Último amor", de La muerte de Artemio Cruz; "Nowhere", de Terra nostra. Hay en esta antología tres inéditos: "Pastel rancio", primer cuento publicado por Fuentes, así como "El muñeco" y "El trigo errante". Hay también tres relatos no aparecidos en los cuentarios de Fuentes, sino solo en la antología Cuentos sobrenaturales: "Pantera en jazz", "El robot sacramentado" y "Un fantasma tropical".
Correspondencia:
  1. Cartas cruzadas 1965-1979, con: Arnaldo Orfila Reynal, Siglo XXI, 2013 (edición póstuma)
Diálogo:
  1. El siglo que despierta, con Ricardo Lagos, Taurus, 2012
Entrevista:
  1. Perspectivas mexicanas desde París. Un diálogo con Carlos Fuentes (1973), con James R. Fortson
  2. Carlos Fuentes: Territorios del tiempo. Antología de entrevistas (1999), con diversos interlocutores. Compilación e introducción de Jorge F. Hernández.
  3. Tratos y retratos (2013). Esta compilación de entrevistas de Silvia Lemus, segunda esposa de Fuentes, contiene una versión de la que le hizo a su marido en 1982 y que se transmitió por televisión en 1983.25​
  4. La escritura infinita. Conversaciones con Carlos Fuentes (2020), con Carlos Rubio Rosell.
Argumentos y Guiones Cinematográficos:
  1. Pedro Páramo (1967)
  2. Los caifanes (1966)
  3. Un alma pura (1965) (episodio de la película Los bienamados)
  4. Tiempo de morir (1965) (en colaboración con Gabriel García Márquez)
  5. Las dos Elenas (1964)
  6. El gallo de oro (1964) (escrito en colaboración con Gabriel García Márquez y Roberto Gavaldón, a partir de una historia de Juan Rulfo)
  7. ¿No oyes ladrar los perros? (1974)
Libretos de ópera:
  1. Santa Anna, libreto para la ópera homónima sobre el político y militar mexicano Antonio López de Santa Anna, del compositor cubano José María Vitier

Fuente: Frases Y Pensamientos
Wikipedia


Carlos Fuentes

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