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Carlos Drummond de Andrade

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31 de octubre de 1902 Itabira, Minas Gerais, Brasil - 17 de agosto de 1987 Río de Janeiro, Brasil

Poeta, periodista y político brasileño, impulsor del modernismo en Brasil y uno de los poetas brasileños más influyentes del siglo XX.

  1. ¡Rápido, que el amor no puede esperar!
  2. Estos poemas son míos. Es mi tierra y es aún más que ella. Es cualquier hombre al mediodía en cualquier plaza.
  3. Del modo más natural dos cariños se buscan.
  4. Stop. ¿La vida se detuvo o fue el automóvil?
  5. El presente es tan grande, no nos apartemos. No nos apartemos mucho, vamos de manos juntas.
  6. El tiempo es mi materia, el tiempo presente, los hombres presentes, la vida presente.
  7. Yo preparo una canción que haga despertar a los hombres y adormecerse a las criaturas.
  8. Boca de otro, que ríes de mí, en el milímetro que nos separa, caben todos los abismos.
  9. El primer amor pasó. El segundo amor pasó. El tercer amor pasó. Pero el corazón continúa.
  10. Mi vida, nuestras vidas, forman un solo diamante.
  11. Los muertos pasan rápidos, no se puede tocarlos. Apenas uno se despide, otro llama tu atención.
  12. El tranvía, la calle, el uniforme del colegio se transforman, son olas de cariño que te envuelven.
  13. La mano que escribe este poema no sabe que está escribiendo mas puede ser que si supiese no atinara.
  14. La confusión es nuestra, que olvidamos lo que hay de agua, de soplo y de inocencia en el fondo de cada uno de nosotros, terrestres.
  15. Yo estaba soñando... Y hay en todas las conciencias un cartel amarillo: "En este país está prohibido soñar".
  16. Caminan en una calle de polvo y esperanza.
  17. El último día del tiempo no es el último día de todo. Queda siempre una franja de vida donde se sientan dos hombres.
  18. ¿Qué cosa es el hombre, qué hay bajo el nombre: una geografía? ¿Un ser metafísico? ¿Una fábula sin señal que la aclare?
  19. Todo es posible, sólo yo imposible. El mar desborda de peces. Hay hombres que andan en el mar como si caminasen por la calle.
  20. Boca amarga porque imposible, dulce boca (no probaré), ríes sin beso para mí, besas a otro con seriedad.
  21. Es tiempo de medio silencio, de boca helada y murmullo, palabra indirecta, aviso en la esquina. Tiempo de cinco sentidos en uno solo.
  22. Las palabras no nacen amarradas, saltan, se besan, se disuelven, en el cielo libre apenas un dibujo, son auténticas, amplias, puras, insuperables.
  23. No es la felicitación de los devotos ni la de los partidarios la que te ofrezco, ellos no existen, sino la de los hombres comunes, en una ciudad común.
  24. Quisiera abandonarte, negarte, huirte, pero es curioso: ya no estás, y te siento, no me hablas, y te converso. Y tanto nos entendemos, en la sombra, en el polvo, en el sueño.
  25. Viste los diferentes colores de los hombres, los diferentes dolores de los hombres, sabes qué difícil es sufrir todo eso, amontonar todo eso en un solo pecho de hombre... sin que estalle.
  26. Acércate y contempla las palabras. Cada una tiene mil rostros secretos bajo el rostro neutro y te pregunta, sin interés por la respuesta, pobre o terrible, que le dieras: ¿Trajiste la llave?
  27. El diente muerde la fruta envenenada, la fruta muerde el diente envenenado, el veneno muerde la fruta y muerde el diente mordiéndose, el diente, ya descubre la deliciosísima pulpa de la nada.
  28. Por la calle pasa un obrero. ¡Qué firme va! No tiene blusa. En el cuento, en el drama, en el discurso político, el dolor del obrero está en su blusa azul, de paño grueso, en las manos gruesas, en los pies enormes, en los desconsuelos enormes.
  29. No, mi corazón no es mayor que el mundo. Es mucho menor. En él no caben ni mis dolores. Por eso me gusta contarme. Por eso me desnudo, por eso me grito, por eso frecuento los periódicos, me expongo crudamente en las librerías: necesito de todos.
  30. De Itabira traje prendas diversas que ahora te ofrezco: este San Benito del viejo santero Alfredo Duval; esta piedra de hierro, futuro acero del Brasil; este cuero de anta, extendido en el sofá de la sala de visitas; este orgullo, esta cabeza baja...
  31. Algunas hojas del almendro expiran en degradado rojo. Otras apenas están naciendo, verde pulido donde la luz estalla. El tronco es el mismo y todas las hojas son la misma antigua hoja brotando de su fin mientras que vorazmente la vida, sin contraste, me destruye.
  32. Poder de la voz humana inventando nuevos vocablos y dando soplo a los exhaustos. Dignidad de la boca, abierta en ira justa y amor profundo, crispación del ser humano, árbol irritado, contra la miseria y la furia de los dictadores, oh Carlitos, amigo mío y nuestro, tus zapatos y tu bigote.
  33. No hay noticias de España. ¡Ah, si yo tuviera barco! ¡Ah, si supiese volar! Pero apenas tengo un canto, ¿y de qué vale? El poeta, inmóvil dentro del verso, cansado de vana encuesta, harto de contemplación, quisiera hacer del poema no una flor: una bomba y romper con esa bomba el muro que envuelve a España.
Obras Destacadas:
  1. Alguma Poesia (1930)
  2. Brejo das Almas (1934)
  3. Sentimento do mundo (1940)
  4. José (1942)
  5. A Rosa do Povo (1945)
  6. Claro Enigma (1951)
  7. Fazendeiro do ar (1954)
  8. Quadrilha (1954)

Fuente: Frases Y Pensamientos
wikipedia


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