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Brian Weiss

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6 de noviembre de 1944 Nueva York, Estados Unidos

Escritor y médico psiquiatra estadounidense, autor de "Muchas vidas, muchos maestros" (1988), "A través del tiempo" (1993), "Lazos de amor" (1997), "Los mensajes de los sabios" (2001), "Muchos cuerpos, una misma alma" (2006) y "Los milagros existen" (2012).

  1. Dios está en cada uno de nosotros.
  2. La paciencia y la oportunidad... Todo llega cuando tiene que llegar.
  3. Mantén la mente abierta, la verdadera ciencia comienza con la observación.
  4. Tomemos las cosas con calma. Gocemos de los frutos de este magnífico jardín.
  5. El presente es el único momento en que podemos encontrar la felicidad y la alegría.
  6. Es posible que nuestra mente diga: "yo no te conozco". Pero el corazón sí le conoce.
  7. La experiencia es necesaria para añadir crédito emocional a la comprensión intelectual.
  8. Nos preocupa horriblemente nuestra propia muerte; tanto que, a veces, olvidamos el verdadero propósito de la vida.
  9. Dar vueltas al pasado o acumular miedos respecto del futuro constituye una pérdida de energía mental, emocional y espiritual.
  10. Ser feliz y divertirse no es malo, ni es pecado, ni algo poco espiritual. Al contrario: no avanzarás hasta que aprendas a estar alegre.
  11. El verdadero amor propio no tiene por qué divulgarse o mostrarse en público. Es un estado interior, una fuerza, una felicidad: la seguridad.
  12. Si logramos abandonar una relación con amor, empatía y compasión, sin deseo alguno de venganza, sin miedo y sin odio, lograremos pasar página.
  13. Los que habitamos este planeta no sabemos cómo van a acabar las cosas, pero nuestros actos y nuestras conductas actuales pueden modificar su resolución.
  14. Una criatura criticada de manera constante puede perder tanta confianza y autoestima como quien recuerda haber sido humillado en una horrible ocasión especial.
  15. No todo el mundo nace con el talento de un virtuoso del piano pero, con lecciones, con práctica y con mucho esfuerzo podemos aprender a tocar alguna cancioncilla.
  16. En verdad, la felicidad arraiga en la sencillez. La tendencia al exceso en el pensamiento y en la acción disminuye la felicidad. El exceso nubla los valores básicos.
  17. Hay mucha belleza, mucha verdad y amor a nuestro alrededor, pero muy pocas veces nos tomamos las cosas con la suficiente calma para apreciarlos, como para darnos cuenta.
  18. Comprendamos que nadie es mejor que otro. Sintámoslo. Practiquemos la ayuda al prójimo. Todos estamos en el mismo bote. Si no lo hacemos juntos, nuestros equipos se encontrarán muy solos...
  19. La comunicación es la clave de toda relación humana. El amor y la franqueza son primordiales en ese proceso, pero también la seguridad, ya que, si la comunicación entraña algún peligro, la evitamos.
  20. La interacción con los demás desde el punto de vista físico, emocional y espiritual resulta fundamental en nuestras vidas. La forma de enfocar esas relaciones determina, en gran parte, nuestro futuro.
  21. Nuestra tarea consiste en aprender, en llegar a ser como dioses mediante el conocimiento, por el conocimiento nos acercamos a Dios y entonces podemos descansar, luego regresamos para enseñar y ayudar a otros.
  22. He tratado a gente sumamente rica que era desgraciada y no tenía la menor sensación de seguridad, aunque tuviera las comodidades terrenales garantizadas hasta el fin de su vida actual. La seguridad no procede de las posesiones.
  23. La humanidad no ha aprendido el equilibrio; mucho menos lo ha practicado. Se guía por la codicia y la ambición; se conduce por el miedo. De este modo acabará por aniquilarse. Pero la naturaleza sobrevivirá, al menos las plantas.
  24. Es mediante las relaciones que aprendemos a expresar y recibir amor, a perdonar, a ayudar y servir.
  25. También existe la recuperación al comprender las verdaderas raíces de nuestros síntomas. Nuestros miedos, incapacidades y dependencias.
  26. La mente puede tener una fuerte influencia sobre el cuerpo, provocando síntomas, enfermedades y hasta la muerte.
  27. Paciencia y tiempo... Todo llega a su debido tiempo. No se puede apresurar una vida. No se puede resolver según un plan, como tanta gente quiere. Debemos aceptar lo que nos sobreviene en un momento dado y no pedir más... El tiempo no es como lo vemos, sino lecciones que hay que aprender.
  28. Uno de los objetivos de la hipnosis, así como de la meditación, es el acceso al subconsciente. Esta es la parte de nuestra mente que yace bajo la conciencia común, por debajo del constante bombardeo de pensamientos, sensaciones, estímulos exteriores y otros ataques a nuestra atención.
  29. La hipnosis es un estado de concentración enfocada, del tipo que muchos experimentamos todos los días.
  30. El terapeuta es sólo un guía.
  31. (...) Es como si dentro de cada persona se pudiera encontrar un gran diamante. Imaginemos un diamante de un palmo de longitud. Ese diamante tiene mil facetas, pero todas están cubiertas de polvo y brea. La misión de cada alma es limpiar cada una de esas facetas hasta que la superficie esté brillante y pueda reflejar un arco iris de colores. Ahora bien, algunos han limpiado muchas facetas y relucen con intensidad. Otros sólo han logrado limpiar unas pocas, que no brillan tanto. Sin embargo, por debajo del polvo, cada persona posee en su pecho un luminoso diamante, con mil facetas refulgentes. El diamante es perfecto, sin un defecto. La única diferencia entre las diferentes personas es el número de facetas que han limpiado. Pero cada diamante es el mismo y cada uno es perfecto. Cuando todas las facetas estén limpias y brillen en el espectro de la luz, el diamante volverá a la energía pura que fue en su origen. La luz permanecerá. Es como si el proceso requerido para hacer el diamante se invirtiera, liberada ya por toda la presión. La energía pura existe en el arco iris de luces, y las luces poseen conciencia y conocimiento. Y todos los diamantes son perfectos.
  32. Todos somos inmortales. No me refiero simplemente a que, antes de morir, transmitimos nuestros genes, nuestras convicciones, nuestras peculiaridades y nuestras costumbres a nuestros hijos, y ellos, a su vez, a los suyos; Aunque, desde luego, esto es así. Tampoco me refiero a que nuestros logros (la obra de arte, el invento para la confección de zapatos, la idea revolucionaria, la receta para hacer tarta de arándanos) nos sobreviven, aunque, desde luego, esto también es así. Lo que quiero decir es que la parte más importante del ser humano, el alma, vive eternamente.
  33. He visto a personas religiosas cometer actos violentos o incitar a otras a cometer actos bélicos. "Mata -dicen- porque aquéllos a quienes atacas no comparten nuestras creencias y, por lo tanto, son nuestros enemigos". Esa gente no ha aprendido la lección de que sólo hay un universo, un alma. Para mí, su actitud es totalmente anti espiritual, me da igual qué religión la defienda. Ésa sería, de hecho, la diferencia entre religión y espiritualidad. Nadie necesita la religión para ser espiritual; Se puede ser ateo y, no obstante, comportarse con cariño y compasión.
  34. En la carrera hacia la cada vez mayor incorporación de la medicación en psiquiatría, es importante que no abandonemos las enseñanzas tradicionales de nuestra profesión, aunque a veces parezcan vagas. Somos nosotros quienes aún conversamos con nuestros pacientes, con paciencia y compasión. Aún nos tomamos tiempo para hacerlo. Facilitamos el entendimiento conceptual de la enfermedad, curando con comprensión y mediante el descubrimiento inducido del conocimiento de sí mismo, no sólo con rayos láser. Aún utilizamos la esperanza para curar.
  35. Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La naturaleza no es así.
  36. La meditación pone a nuestro alcance múltiples posibilidades de vivir experiencias espirituales. Es como si el subconsciente fuera la puerta a la dimensión eterna. Esta puerta nunca está abierta por completo y, en general, no existe ninguna señal que nos indique adónde nos conducirá en cada momento dado. Abrir la puerta no consiste únicamente en encontrar la llave o pronunciar unas palabras mágicas, sino que se parece más a la idea que guiaba a los antiguos alquimistas, o sea, se trata del proceso de transformar y transformarnos.
  37. Debernos evitar la seducción de la alta tecnología. Antes bien, deberíamos ser modelos para nuestros colegas. Deberíamos demostrar que la paciencia, la comprensión y la compasión ayudan tanto al paciente como al médico. Reservar más tiempo para dialogar, para enseñar, para despertar la esperanza y la expectativa de curación: estas cualidades del médico-curandero, medio olvidadas, son las que debemos emplear siempre, como ejemplo para nuestros médicos colegas.
  38. La seguridad y el amor propio están relacionados, y lo segundo es básico en nuestras vidas. Muchos de nosotros interiorizamos una idea que nos inculcan (por lo general, de forma inconsciente) padres, profesores, amigos o comunidades: nos hacen creer que, en cierto sentido, somos deficientes, que no estamos a la altura. Si podemos superar esas ideas negativas, lograremos querernos, lograremos disfrutar del amor propio, de la autoestima.
  39. Para disfrutar del té, debemos tener todos nuestros sentidos en el presente. Sólo entonces nuestras manos sienten la agradable calidez de la taza y percibimos el aroma, saboreamos la dulzura y apreciamos la delicadeza del té. Si le damos vueltas al pasado o nos preocupamos por el futuro, nos perdemos la experiencia de disfrutar esa taza de té. Miraremos la taza y el té ya habrá desaparecido. Lo mismo ocurre con la vida.
  40. El pasado ha terminado. Aprenda de él y déjelo ir. En cuanto al futuro, ni siquiera ha llegado. Como es lógico, usted debe hacer planes en relación con el futuro, pero no malgaste su tiempo preocupándose por él. Preocuparse es inútil. Cuando deje de fijarse en lo que ya ha sucedido y en lo que quizá nunca suceda, estará en el momento presente. Entonces empezará a experimentar alegría en la vida.
  41. Si una parte del ser humano es eterna (y en la historia hay sobradas evidencias para pensarlo así), ¿Por qué nos tratamos tan mal? ¿Por qué pasamos por encima del prójimo en "provecho" personal, si en realidad estamos desechando la lección? Al parecer, todos vamos hacia el mismo sitio, aunque a diferente velocidad. Nadie es más grande que los demás.
  42. La mente humana es un misterio maravilloso, una pieza maestra creativa que puede transportarnos a la cima de la felicidad o a las profundidades de la desdicha. Prestar atención al momento presente es ser conscientes de los pensamientos, las emociones, los sentimientos y las percepciones que nos ocupan en la actualidad.
  43. En la naturaleza hay equilibrio. Los animales destruyen en pequeñas cantidades. Los sistemas ecológicos nunca son eliminados en masa. Las plantas consumidas vuelven a crecer. Las fuentes de sustento proveen y vuelven a reponerse. Se disfruta de la flor, se come la fruta, se preserva la raíz.
  44. Somos seres nuevos todos los días. Nuestros pensamientos, nuestras intenciones y nuestras acciones, nuestra conciencia y nuestras percepciones evolucionan constantemente y, con cada variación, emerge un nuevo ser. No somos la misma persona que hace cinco años, ni siquiera hace cinco minutos.
  45. La alta tecnología es maravillosa para la investigación y para facilitar la comprensión de la enfermedad humana. Puede ser un valioso instrumento clínico, pero jamás reemplazará las características y los métodos inherentemente personales de los verdaderos médicos.
  46. Las preguntas más importantes son con qué rapidez va a aprender usted sus lecciones y cuánta felicidad, cuánta espiritualidad, cuánta tranquilidad, etcétera, va a tener en su vida. Las respuestas dependen, en gran medida, del libre albedrío.
  47. No podemos conservar las cosas materiales en la próxima vida ni en la siguiente, pero sí nos llevamos nuestros actos, nuestros hechos, nuestro crecimiento, lo que hemos aprendido y cómo vamos progresando como seres humanos espirituales.
  48. Los religiosos nos dicen que la felicidad se logra llenando el corazón de amor, fe y esperanza, practicando la caridad y brindando bondad. En verdad tienen razón. Dadas estas actitudes, habitualmente vienen el equilibrio y la armonía.
  49. La lección más importante que podemos aprender en esta vida es la de amarnos a nosotros mismos y a los demás de una forma incondicional. Éste es el conocimiento que nos convierte en seres divinos y es la esencia de la meditación.
  50. Todos somos maestros y discípulos; todos somos pacientes y curanderos.
  51. Todo es amor... Todo es amor. Con el amor llega la comprensión. Con la comprensión llega la paciencia. Y entonces el tiempo se detiene. Y todo es ahora.
  52. Cuando tengamos que tomar una decisión importante, escuchemos a nuestro corazón, a nuestra sabiduría interior, especialmente cuando hayamos de tomar una decisión sobre un regalo del destino como es un alma gemela. El destino depositará su obsequio directamente a nuestros pies, pero lo que decidamos hacer a partir de entonces con él es algo que depende de nosotros. Si confiamos únicamente en lo que nos digan los demás, es probable que cometamos errores muy graves. Nuestro corazón sabe lo que necesitamos. Los demás tienen otros intereses.
  53. El amor disipa el miedo.
  54. Cuando nuestra intuición, nuestros sentimientos más viscerales y nuestro espíritu saben algo más allá de cualquier duda, no debemos permitir que las razones de los demás, construidas sobre sus propios miedos, nos influyan. Sean o no buenas sus intenciones, pueden llevarnos por el mal camino y alejamos del sendero de la felicidad.
  55. La violencia no es únicamente provocar daños físicos a los demás. Algunas formas de violencia pueden ser más devastadoras que la física. Puede ser algo muy sutil. Distinguir entre "ellos" y "nosotros" es un acto de violencia. Centrarse en las diferencias entre la gente, en lugar de considerar lo que tenemos en común, tarde o temprano lleva inevitablemente a la violencia.
  56. Tenemos miedo del "otro". Proyectamos nuestro odio personal, nuestros fallos y nuestros errores en él. Le culpamos de nuestros problemas en lugar de mirar en nuestro interior.
  57. (...) La responsabilidad reside en el interior de cada uno de nosotros, en nuestros encuentros personales diarios, la responsabilidad de tender una mano y ayudarnos, con actos de bondad, sin que nos preocupe lo que nos reportará, si es que nos reporta algo, y hacerlo con generosidad. De ese modo cambiamos el mundo. Si no tiene oportunidad de hacer grandes cosas, haga cosas pequeñas a lo grande.
  58. La tecnología y la ciencia son incapaces de resolver nuestros problemas. La tecnología puede utilizarse para fines buenos o malos. Sólo cuando se emplea con iluminación, sabiduría y equilibrio puede ayudarnos de verdad.
  59. Cuando la gente tiene experiencias espirituales intensas, casi siempre se evoca la energía del amor.
  60. El amor es el componente fundamental de la naturaleza que conecta y une todas las cosas, a todas las personas.
  61. Los físicos saben que todo es energía. Las bombas nucleares se construyen según técnicas de transformación y liberación de energía. La medicina naturista y la tradicional funcionan debido a transformaciones de energía provocadas a nivel celular. Los resultados varían mucho, pero los mecanismos subyacentes son los mismos: transformaciones de energía. La energía del amor es, en potencia, más fuerte que cualquier bomba y más sutil que cualquier hierba. Lo que sucede es que aún no hemos aprendido a aprovechar esa energía tan básica y pura.
  62. Hay grandes verdades, belleza y sabiduría en todas las grandes tradiciones religiosas. Conviene conocerlas todas, como un estudiante, porque un cambio de la perspectiva espiritual puede acelerar el progreso espiritual.
  63. El alma no tiene raza, no tiene religión. Sólo conoce el amor y la compasión.
  64. A menudo resulta que hechos del pasado lejano siguen influyendo en las relaciones actuales. Darse cuenta de las causas fundamentales de vidas anteriores puede servir para arreglar la relación del presente.
  65. Elegimos a nuestros padres, que suelen ser almas con las que hemos interactuado en vidas anteriores.
  66. [Abrir el corazón] tiene muchísima relación no sólo con la calidad de vida sino también con su cantidad, es decir, con su duración. (...) La soledad y el aislamiento aumentan el riesgo de enfermedad y de muerte prematura por cualquier motivo, entre un doscientos y un quinientos por ciento. (...) Cuando nos sentimos solos tendemos a comer en exceso, trabajar demasiado, beber más de la cuenta, abusar de las drogas o caer en conductas autodestructivas como ésas.
  67. Es importante recordar que el karma está relacionado con el aprendizaje, no con el castigo. Nuestros padres y todas las personas con las que nos relacionamos están dotados de libre albedrío. Pueden querernos y ayudarnos, u odiamos y hacemos daño. Su elección no es nuestro karma. Su elección es una manifestación de su libre albedrío. También ellos están aprendiendo.
  68. En realidad el reino de los cielos existe en nuestro interior, y por eso toda alegría y toda felicidad sale de nuestro interior. No va a rescatarnos nadie. Al experimentar el amor verdadero y alcanzar la iluminación, nos "salvaremos" nosotros mismos.
  69. Una de las lecciones más importantes de la vida es aprender a ser independiente, a comprender la libertad. Eso significa tener independencia de los compromisos, de los resultados, de las opiniones y de las expectativas. Romper los compromisos conduce a la libertad, pero eso no quiere decir abandonar una relación de amor importante, una relación que sea alimento para el alma. Lo que quiere decir es terminar con la dependencia de cualquier persona o cosa. El amor no es nunca una dependencia.
  70. El amor es un estado absoluto, incondicional y eterno que no exige nada a cambio.
  71. Olvídese del pasado. Ya no volverá. Aprenda de él y déjelo en paz. La gente cambia y madura constantemente. No se aferre a una imagen limitada, desconectada y negativa de una persona en el pasado. Véala como es ahora. Su relación está siempre viva, cambia siempre.
  72. A menudo nos tomamos como algo personal las pullas de las personas que nos maltratan, pero por lo general no somos más que los títeres de sus dramas neuróticos personales, e igual les servimos nosotros que otros. Cualquier persona que estuviera en nuestra situación habría recibido el mismo tratamiento. En usted no hay nada especialmente nocivo o destacable por ser negativo.
  73. No se fíe de la apariencia de la gente. Las personas más peligrosas suelen tener un aspecto de lo más seductor: fascinantes, divertidas, impulsivas, arriesgadas, que viven al límite. A menudo esos rasgos externos nos ciegan y no vemos el peligro. Aprenda a mirar con el corazón, no con los ojos.
  74. Cuando mire a los ojos a otra persona, a quien sea, y vea su propia alma reflejada, se dará cuenta que ha alcanzado otro nivel de conciencia.
  75. El subconsciente es menos receptivo que la mente consciente a las críticas y los juicios de las demás personas y, por lo tanto, constituye una fuente de creatividad e intuición.
  76. Nuestro desarrollo espiritual y nuestra alegría se encuentran, siempre, en el momento presente. Y es en el momento presente, también donde tienen lugar nuestras acciones.
  77. La persona iluminada se siente "una" con el resto de personas y seres, con todo lo que existe.
  78. La gente aparece en nuestras vidas en momentos determinados por diversos motivos que tienen que ver con las lecciones que hay que aprender.
  79. El número de días y años que se pasan en la Tierra resulta insignificante. Lo que cuenta es la calidad de esos días y de esos años, una calidad que se mide en actos de amor y en la sabiduría alcanzada.
  80. La pregunta más importante en el tema de la espiritualidad no es "¿A qué dios adora usted?", sino "¿Es fiel a su alma?", "¿Lleva una vida espiritual?", "¿Es una persona buena aquí en la tierra, que disfruta de su existencia, que no provoca daño, que hace el bien a los demás?".
  81. Es el libre albedrío el que nos permite decidir qué comemos, qué coche tenemos, qué ropa llevamos, adónde vamos de vacaciones.
  82. La empatía es la capacidad de meterse en la piel de otra persona, de sentir lo que ella siente, de ponerse en su lugar, de ver a través de sus ojos. Si somos capaces de sentir empatía podemos establecer vínculos afectivos con quienes sufren, alegrarnos por el amor de los demás, sentir placer al ver triunfar a otro, comprender la ira de un amigo y el dolor de un desconocido.
  83. Para disfrutar del té, debemos ser totalmente conscientes del presente. Solo conscientes del presente pueden las manos sentir la agradable calidez de la taza. Solo en el presente podemos disfrutar del aroma, saborear el dulzor, apreciar la exquisitez. Si estamos cavilando sobre el pasado o preocupados por el futuro, nos perderemos completamente la experiencia de gozar de una taza de té.
  84. El pasado ha concluido. Aprendamos de él y soltémoslo. El futuro ni siquiera está aquí todavía. Planifiquémoslo, pero no perdamos tiempo preocupándonos por él. Preocuparse no sirve para nada.
  85. Cuando dejamos de reflexionar sobre lo que ya ha sucedido, cuando dejamos de preocuparnos por lo que acaso no suceda nunca, estamos en el momento presente.
  86. El miedo es una emoción tóxica y debilitante que nos quita alegría, que sustituye por ansiedad, estrés y terror.
  87. La vida rebosa belleza exquisita. Empapémonos de ella.
  88. Ver y valorar el alma de otros con quienes estamos relacionados es un estado superior de conciencia. Ver solo sus características externas brinda una perspectiva limitada e incompleta. Su personalidad actual, igual que su actual cuerpo físico, es una manifestación temporal. Han tenido muchos cuerpos y personalidades, pero únicamente un alma perpetua, una esencia espiritual continua. Si vemos esta esencia, veremos a la verdadera persona.
  89. La gente no necesita ser salvada, sino amor, apoyo y ánimo con los que aguantar toda clase de penalidades, y así será siempre más fuerte, sabia y compasiva. No puedo proteger a los demás de las tormentas de la vida; si lo hago, no crecerán ni aprenderán.
  90. Las palabras de los otros no pueden quitarnos la dicha y la paz interior a no ser que les demos la capacidad para ello.
  91. Los seres espirituales han de pensar y comportarse como seres espirituales: nuestra naturaleza y nuestro destino primordial. Sin embargo, cuando las circunstancias de la vida cotidiana nos llevan por el mal camino y olvidamos lo que somos de veras, aparecen la tristeza, la preocupación y el temor. Y es entonces cuando se van la paz interior, la alegría y la felicidad.
  92. Como nuestros pensamientos y acciones tienen consecuencias, tanto más motivo para ser afectuosos y compasivos, no temibles y dañinos. Ellos crean el destino y el futuro.
  93. La Tierra es como una escuela con una sola aula en la que se agrupan alumnos de diferentes cursos.
  94. ¿Sabe usted lo que es el odio? Diez mil kilos sobre la espalda. Cada vez que juzgamos a otros o somos juzgados por otros, se añade otro kilo, hasta que el cuerpo pesa tanto que no podemos movernos.
  95. (...) Me elevé sin querer. No había nada que me sujetara, eso es todo. Para volar ni siquiera tenemos que hacer nada especial: solo abandonar el odio y abrazar el amor. Quizá suene demasiado excelso, pero no puede ser más sencillo ni más instantáneo. La clave de la felicidad y la libertad estuvo en nuestras manos toda la vida. Pero no se nos ocurrió bajar los ojos y ver qué sostenían.
  96. El "contacto visual" es en realidad contacto de las almas.
  97. Aunque hemos caminado sobre la luna y hemos dividido el átomo, todavía discriminamos y libramos guerras en nombre de la religión. Parece que en nuestras creencias respectivas solo vemos las diferencias, o las verdades comunes. Los árboles no nos dejan ver el bosque.
  98. El amor incondicional no pide nada a cambio. Este amor puro jamás genera dependencias ni deudas. Tan solo existe. Como energía absoluta que es, no se acaba nunca. Conecta al instante vidas separadas por siglos y promete que todos los seres queridos estarán entrelazados por toda la eternidad.
  99. Los animales nos enseñan sobre el amor incondicional y a menudo dedican su vida entera a este fin. Su amor no depende de nuestra conducta, es firme y fuerte. No necesitamos ganárnoslo. Se nos da gratis y no se nos quita arbitrariamente.
  100. La culpa, la vergüenza y la ira profundas nos empañan la visión y por tanto oscurecen las lecciones, lo que solo conduce a la repetición de los errores. Estas emociones negativas nos dificultan el crecimiento y nos roban la alegría. La conciencia no sentenciosa disuelve la negatividad dañina y nos ayuda a recuperar la compostura.
  101. El poder de un volcán dista muchísimo del poder de un alma gemela. El amor de las almas gemelas no siempre es romántico. Es eterno e incondicional, trasciende el tiempo y el espacio...
Obras Destacadas:
  1. Muchas vidas, muchos maestros (1988)
  2. Lazos de amor (1996)
  3. A través del tiempo (1993)
  4. Los mensajes de los sabios (2001)
  5. Muchos cuerpos, una misma alma (2006)
  6. Los milagros existen (2012)

Fuente: Frases Y Pensamientos


* Brian Weiss

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