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Boris Vian

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10 de marzo de 1920 Ville-d'Avray, Altos del Sena, Francia - 23 de junio de 1959 París, Francia

Novelista, dramaturgo, poeta, periodista, ingeniero y músico de jazz francés, autor de "Escupiré sobre vuestra tumba" (1946), "La espuma de los días" (1947), "El Lobo Hombre" (1952) y "El arrancacorazones" (1953).

  1. Luchar no significa avanzar.
  2. ¿Hay alguien más solo que un héroe?
  3. El oficio de asesino no resulta, en verdad, nada descansado.
  4. Una solución que te hunde vale más que cualquier incertidumbre.
  5. (...) Tenía la piel color de ámbar y sabrosa como la pasta de almendras.
  6. Yo no busco la felicidad de todos los hombres, sino la de cada uno de ellos.
  7. Pareciera, en efecto, que las masas se equivocan y los individuos siempre tienen razón.
  8. Las tiendas de flores no tienen nunca cierres metálicos. A nadie se le ocurre robar flores.
  9. Su piel, puesta a punto de caramelo por efecto de los rayos de sol, suscitaba deseos de morder.
  10. ¿A qué se debió la caída de Adán y Eva? Nadie supo responder, pues en el campo no es pecado hacer el amor.
  11. Me da lo mismo ser guapa que ser fea -dijo Folavril-. Lo único que quiero es gustar a la gente que me interesa.
  12. Era cojonudo escuchar el ruido de los neumáticos de un gran automóvil sobre el pavimento. Hacían un ruido hueco y rotundo.
  13. Él, tan apacible y tranquilo de ordinario, había visto evaporarse en el aire tanto sus buenos principios como su mansedumbre.
  14. El cielo se embaldosaba de nubes amarillentas y de mal aspecto. Hacía frío. A lo lejos, el mar empezaba a cantar en un tono desagradable.
  15. ¿Tienes miedo de que me sienta decepcionado cuando lo haya olvidado todo? Es preferible sentirse decepcionado que seguir esperando en el vacío.
  16. Soy responsable de ellos. Dependen de mí. Son mis hijos. Debo hacer todo cuanto esté en mi mano para evitar las incontables calamidades que los acechan.
  17. Sólo se es libre cuando no se desea nada, y un ser perfectamente libre no debería desear nada. Y como yo no deseo nada, llego a la conclusión de que soy libre.
  18. Toda la fuerza de las páginas de demostración que siguen procede del hecho de que la historia es enteramente verdadera, ya que me la he inventado yo de cabo a rabo.
  19. No se queda uno porque quiera a alguien: dejamos de irnos si no detestamos a nadie, y nos vamos cuando odiamos. Sólo lo desagradable nos mueve a obrar. Somos cobardes.
  20. A lo largo de las aceras brotaban flores verdes y azules, y la savia serpenteaba alrededor de sus frágiles tallos, haciendo un ligero mido húmedo como el beso de un caracol.
  21. Los ratones no parecían especialmente molestos por este cambio, a excepción del ratón gris de los bigotes negros, cuyo aspecto de profundo malestar llamaba la atención en seguida.
  22. Todo alrededor del altar había flores. Le gustaba la música que estaban tocando en ese momento. Vio al Religioso delante de sí y reconoció su aspecto. Entonces, cerró suave los ojos, se inclinó un poco hacia adelante y dijo: "Sí".
  23. (...) De repente, ante los viajeros, apareció una colina. El automóvil la abordó como una tromba. Llovía a cántaros. Los relámpagos enviscaban el cielo con pegajosos resplandores. La colina, creciendo paulatinamente, se convirtió en montaña.
  24. A medida que pasaban los subvertigueros les rompían en la cabeza globitos de cristal muy delgado llenos de agua lustral y les hincaban en los cabellos bastoncillos de incienso encendidos que ardían con llama amarilla en los hombres y violeta en las mujeres.
  25. Por la abertura de la doble puerta veía chicos y chicas. Una docena de ellos estaban bailando. La mayoría, de pie los unos al lado de los otros, estaban juntos, por parejas del mismo sexo, con las manos en la espalda, e intercambiaban impresiones poco convincentes con expresión poco convencida.
  26. Chloé se había puesto las medias, finas como humo de incienso, del mismo color que su clara piel, y los zapatos de tacón alto de piel blanca. El resto de su cuerpo estaba completamente desnudo, a excepción de una pesada pulsera de oro azul, que hacía parecer aún más frágil su delicada muñeca. ¿Crees que debo vestirme?
  27. ¿Dónde estaban los recuerdos puros? En casi todos se funden impresiones de otras épocas que se les superponen y les confieren una realidad distinta. Los recuerdos no existen: es otra vida revivida con otra personalidad, y que en parte es consecuencia de esos mismos recuerdos. No se puede invertir el sentido del tiempo, a menos que se viva con los ojos cerrados y los oídos sordos.
  28. ¿Pero qué es lo que hay que hacer? -Estar en el suelo -dice Anne-. Estar en el suelo, sobre esta arena, en medio de la brisa y con la cabeza vacía; o andar y verlo todo, o hacer cosas, hacer casas de piedra para la gente, darles coches, luz, todo lo que todo el mundo pueda tener, para que ellos puedan no hacer nada también y permanecer en la arena, al sol, y tener la cabeza vacía, y hacer el amor a las mujeres.
  29. (...) Si tuvieran tiempo para construir máquinas, luego ya no tendrían necesidad de hacer nada. Lo que yo quiero decir es que la gente trabaja para vivir en lugar de trabajar para hacer máquinas que les permitan vivir sin trabajar.
  30. Estoy desesperado y a la vez soy horriblemente feliz. Resulta muy agradable desear algo hasta ese punto.
  31. ¿Sabe usted una cosa?, cuando se está enamorado, uno se vuelve idiota.
  32. Por desgracia, un ingeniero no puede permitirse tenerlo todo.
  33. No llore. No sirve para nada y se va a fatigar.
  34. (...) Dentro del pecho le sonaba una especie de música militar alemana, en la que no se oye más que el bombo.
  35. En la vida, lo esencial es formular juicios a priori sobre todas las cosas.
  36. Sólo existen dos cosas importantes: el amor, en todas sus formas, con mujeres hermosas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. Todo lo demás debería desaparecer...
  37. Me ha costado ponerlo a punto, pero el resultado ha superado todas mis esperanzas.
  38. Habrá amor en el aire -concluyó-. Esto está que arde.
Obras Destacadas:
  1. La espuma de los días (1947)

Fuente: Frases Y Pensamientos


* Boris Vian

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