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Bertolt Brecht

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10 de febrero de 1898 Augsburgo, Baviera, Alemania - 14 de agosto de 1956 Berlín Este, RDA

Poeta, director teatral y dramaturgo alemán, autor de "La ópera de los dos centavos" (1928), "Temor y miseria del Tercer Reich" (1935), "La vida de Galileo" (1938), "Madre Coraje y sus hijos" (1941) y "El círculo de tiza caucasiano" (1945).

  1. La historia ama las paradojas.
  2. Primero va el comer, luego va la moral.
  3. El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.
  4. Un hombre debe tener por lo menos dos vicios, uno solo es demasiado.
  5. Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.
  6. Hermoso fue el tiempo que pasó, pues del amor los goces me enseñó.
  7. La buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce.
  8. Debilidades... No tenías ninguna, yo sólo una, que amaba.
  9. Me apetece que la virtud tenga trasero y que el trasero tenga sus virtudes.
  10. Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar al mundo como era su casa.
  11. (...) Se ocupa de menudencias. No tiene ni una pizca de talento: no irá a la horca, pero no dejará ninguna herencia.
  12. No os dejéis engañar con que la vida es poco. Bebedla a grandes tragos porque no os bastará cuando hayáis de perderla.
  13. Tus penas eran mis penas, las mías, tuyas. Si no estabas tú contenta, yo no lo estaba.
  14. Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia.
  15. Reía porque sus enemigos no podían alcanzarlo, ignoraba que ejercitaban para errar el tiro.
  16. Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad.
  17. Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime.
  18. Si la gente quiere ver sólo las cosas que pueden entender, no tendrían que ir al teatro: tendrían que ir al baño.
  19. El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!
  20. Si me resisto tanto al amor sólo me he resistido realmente en el fondo porque sé que si estuviera ante él en camisón me dejaría hasta sin camisa.
  21. Soy un autor dramático. Muestro lo que he visto. Y he visto mercados de hombres donde se comercia con el hombre. Esto es lo que yo, autor dramático, muestro.
  22. Quiero ir con aquel a quien amo. No quiero calcular lo que cuesta. No quiero averiguar si es bueno. No quiero saber si me ama. Quiero ir con aquél a quien amo.
  23. La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada. Quizá volvamos a tropezar, pero allí donde me abandonaste no volverás a encontrarme.
  24. Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres.
  25. Señores, no estén tan contentos con la derrota [de Hitler]. Porque aunque el mundo se haya puesto de pie y haya detenido al Bastardo, la Puta que lo parió está caliente de nuevo.
  26. Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo.
  27. Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica.
  28. Aquello que no es raro, encontradlo extraño. Lo que es habitual, halladlo inexplicable. Que lo común os asombre. Que la regla os parezca un abuso. Y allí donde deis con el abuso, ponedle remedio.
  29. Mi pan lo comí entre batalla y batalla. Entre los asesinos dormí. Hice el amor sin prestarle atención y contemplé la naturaleza con impaciencia. Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.
  30. Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles.
  31. La primera mirada por la ventana al despertarse, el viejo libro vuelto a encontrar los rostros entusiasmados nieve, el cambio de las estaciones el periódico, un perro, la dialéctica, bañarse, nadar, música antigua, zapatos cómodos, comprender, música nueva Escribir, plantar, viajar, cantar y ser amable.
  32. Esos que pretenden, para reformarnos, vencer nuestro instinto criminal, que nos den primero de comer. De moral hablaremos después. Esos que no se olvidan de cuidar nuestra formación, sin que por ello dejen de engordar, escuchen esto: por más que le den vueltas, primero es comer, y después de hartos ¡venga la moral!
  33. Ciertos países logran todavía conservar sus formas de propiedad gracias a medios menos violentos que otros. Sin embargo, los monopolios capitalistas originan por doquier condiciones bárbaras en las fábricas, en las minas y en los campos. Pero mientras que las democracias burguesas garantizan a los capitalistas, sin recurso a la violencia, la posesión de los medios de producción, la barbarie se reconoce en que los monopolios sólo pueden ser defendidos por la violencia declarada.
  34. El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
  35. Señora Peachum- ¡Enamorada! Esos condenados libros que has leído te dieron vuelta la cabeza. ¡Pero, Polly, si todas lo hacen! Polly- Pues, entonces, yo seré la excepción. Señora Peachum- Y yo te calentaré las nalgas a palmadas. Polly- Sí, lo mismo hacen todas las madres; pero no sirve para nada. Porque el amor es más fuerte que las palmadas en las nalgas.
  36. Las madres de los soldados muertos son jueces de la guerra.
  37. El hombre debe hallar en este mundo (la vida es breve) su felicidad. Que goce los placeres de la tierra y que en lugar de piedras pueda comer pan. Son éstos sus derechos primordiales, ¿Mas quién ha visto nunca que eso pase?
  38. El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma.
  39. El mundo es tan canalla, que es necesario gastarse los zapatos dando vueltas para que no te los quiten de los pies.
  40. Y ahora, señora, quiero contarle cómo sucedió todo. Hace diez días vi por primera vez al señor Macheath en el Hotel del Pulpo. También estaba mi madre. Cinco días más tarde - es decir, más o menos anteayer- nos casamos. Ayer supe que la policía lo buscaba por varios delitos. Y hoy no sé qué sucederá. De donde surge, señora, que hace solamente doce días ni siquiera hubiese soñado que llegaría a depender tanto de un hombre.
  41. Hay que encontrar algo nuevo. Mi negocio es demasiado difícil, pues mi negocio consiste en excitar la compasión humana. Es verdad que hay algunas cosas que estremecen al hombre -unas pocas cosas-; pero lo malo es que, apenas aplicadas unas cuantas veces, ya no surten efecto. Porque el hombre tiene esa tremenda capacidad de hacerse insensible en cuanto lo desea.
  42. Aunque la vida con sus oleadas tempestuosas nos haya empujado -a nosotros, viejos amigos de juventud- en direcciones totalmente opuestas; aunque nuestros intereses profesionales sean del todo distintos, y hasta podría decirse que están perfectamente contrastados, nuestra amistad ha sobrevivido a todo.
  43. Me he dado cuenta que los poderosos pueden, sí, provocar la miseria; pero no pueden contemplarla.
  44. Te quiero tanto, que casi preferiría verte suspendido de una cuerda que en brazos de otra mujer. ¿No es extraño?
  45. Sí, es esta sensación de impotencia lo que me paraliza. ¡Estos sinvergüenzas hacen lo que quieren! Es tremendo, tremendo.
  46. ¡Delicadeza! Si sólo por el hecho de hablarte me estoy rebajando.
  47. ¡Eres el último de los canallas! ¿Cómo te atreves a mirarme en la cara, después de todo lo que ha pasado entre nosotros?
  48. Señores que pretenden reformarnos, venciendo nuestro instinto criminal; primero traten de alimentarnos.
  49. ¡Posible debe ser que hasta el más pobre del pan del mundo corte su pedazo!
  50. (...) Acaso no tenga corazón, y en su lugar haya una piedra.
  51. Señores, no se hagan ilusión, el hombre sólo vive haciendo el mal.
  52. Para aquí poder vivir astucia has de tener.
  53. Para aquí poder vivir el hombre ha de saber que una paliza cada tanto... ¡Cae muy bien!
  54. Cabeza hay que tener, mas no te bastará; pues hoy de tu cabeza sólo el piojo vivirá.
  55. El regalo más grande que les puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida.
  56. Acaso aún florezcan los ciruelos y mi amor tenga ahora siete hijos. Pero la nube sólo floreció un instante: cuando volví a mirar, ya se había hecho viento.
  57. El lodo, a los podridos.
  58. ¡Yo qué sé lo que es un hombre! ¡Yo qué sé quién lo sabrá! Yo no sé lo que es un hombre. No sé más que su precio.
  59. La comida de abajo les viene a los que arriba la comen.
  60. La vida es lo más grande: perderla es perder todo.
  61. ¡Alabad la hierba, los animales que con vosotros viven y mueren! Pensad que el animal y la hierba viven también y han de morir también con vosotros.
  62. Y aquí, para acabar bien, todo junto está en el saco. Si hay dinero, no hay problema: el final no es nunca malo.
  63. De todos los objetos, los que más amo son los usados.
  64. Entra en todas las casas, cuando llueva, y siéntate en cualquier silla, pero no te quedes sentado. Y no te olvides el sombrero.
  65. Estoy sentado al borde de la carretera, el conductor cambia la rueda. No me gusta el lugar de donde vengo. No me gusta el lugar adonde voy. ¿Por qué miro el cambio de rueda con impaciencia?
  66. Uno sólo no puede salvarse. O los fusiles o las cadenas. O todos o ninguno. O todo o nada.
  67. Con paso firme se pasea hoy la injusticia. Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más. La violencia garantiza: "Todo seguirá igual. "No se oye otra voz que la de los dominadores, y en el mercado grita la explotación: "Ahora es cuando empiezo". Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora: "Jamás se logrará lo que queremos".
  68. Los poemas épicos nos dan noticia de los grandes de este mundo: suben como astros, como astros caen. Resulta consolador y conviene saberlo.
  69. Gautama, el Buda, enseñaba la doctrina de la Rueda de los Deseos, a la que estamos sujetos, y nos aconsejaba liberarnos de todos los deseos para así, ya sin pasiones, hundirnos en la Nada, a la que llamaba Nirvana.
  70. Duda si será un ciruelo porque ciruelas no da. Mas se conoce en la hoja que es ciruelo de verdad.
  71. Mejores o peores, era lo mismo: la bota que nos pisa es siempre una bota.
  72. ¡Oh Alemania, pálida madre! Entre los pueblos te sientas cubierta de lodo. Entre los pueblos marcados por la infamia tú sobresales.
  73. Ya comprendéis lo que quiero decir: no cambiar de señores, sino no tener ninguno.
  74. La casita entre árboles junto al lago, del tejado un hilo de humo. Si faltase qué desolación casa, árboles y lago.
  75. Tebas, la de las Siete Puertas, ¿Quién la construyó? En los libros figuran los nombres de los reyes. ¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
  76. La buena gente invita a mejorarla, porque ¿qué es lo que a uno le hace sensato? Escuchar y que le digan algo.
  77. Temen tu garra los malvados. Y se alegran los buenos con tu gracia. Lo mismo oír quisiera de mis versos.
  78. Al alba allí me siento algunas veces, que yo también quisiera, con tiempo bueno o malo, poder siempre ofrecer algo agradable.
  79. Conozco muchos que andan por ahí con la lista de lo que necesitan. Aquel a quien la lista es presentada, dice: es mucho. Mas aquel que la ha escrito dice: esto es lo mínimo. Pero hay quien orgullosamente muestra su breve lista.
Obras Destacadas:
  1. La ópera de los tres centavos (1928)
  2. Tambores en la noche (1919)
  3. Temor y miseria del Tercer Reich (1935)
  4. La vida de Galileo (1938)
  5. La buena persona de Sezuan (1940)
  6. Madre Coraje y sus hijos (1941)

Fuente: Frases Y Pensamientos


* Bertolt Brecht

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