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Augusto Roa Bastos

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13 de junio de 1917 Asunción, Paraguay - 26 de abril de 2005 Asunción, Paraguay

Escritor, novelista, dramaturgo, guionista, profesor, periodista y corresponsal de guerra paraguayo

  1. Siempre hay tiempo para tener más tiempo.
  2. Hay que poner plazos largos a las dificultades.
  3. Nada enaltece tanto la autoridad como el silencio.
  4. Él se había alejado de su casa a los once años para "descubrir el mundo"; pero ésa y sucesivas experiencias lo pusieron en camino de descubrir que en el mundo no hay nada peor que la maldad humana.
  5. Ninguna historia puede ser contada. Ninguna historia que valga la pena ser contada. Más el verdadero lenguaje no nació todavía. Los animales se comunican entre ellos, sin palabras, mejor que nosotros, ufanos de haberlas inventado con la materia prima de lo quimérico.
  6. Háblame. Mírame. Tus voces, tu mirada, desarmarán mis párpados y mi arteria de sombras, y en ámbitos de un hielo estupefacto, por liturgia del fuego, mi rosa envenenada. Será otra vez la lumbre de un corazón más joven.
  7. Variedad resignada del afán de interpretación. No podría hacerla un crítico literario sino volviéndose todo él un ser imaginario y disolviéndose en la realidad de la ficción.
  8. El gran principio de la justicia: evitar el crimen en lugar de castigarlo. Ajusticiar a un culpable no requiere sino un pelotón o un verdugo. Impedir que haya culpables exige mucho ingenio.
  9. Tendría que haber en nuestro lenguaje palabras que tengan voz. Espacio libre. Su propia memoria. Palabras que subsistan solas, que lleven su lugar consigo. Un espacio donde esa palabra suceda igual que un hecho.
  10. Tirano, dijo el rey sabio, es aquél que con el pretexto del progreso, bienestar y prosperidad de sus gobernados, substituye el culto de su pueblo por el de su propia persona.
  11. Te enseñaré el difícil arte de la ciencia escritural, que no es, como crees, el arte de la floración de los rasgos, sino de la desfloración de los signos.
  12. El relato no hace más que relatarse a sí mismo. Lo importante no son las palabras, sino los hechos que no están en las palabras y que precisamente rechazan las palabras.
  13. Un lector nato siempre lee dos libros a la vez: el que tiene en sus manos y el que reescribe interiormente con su propia verdad al tiempo que lee. Un solo libro ambos, pero diferentes entre sí.
  14. Hay un cuarto libro, el de las relecturas a lo largo del tiempo. Diferentes versiones mágicas de un solo libro que gira como un calidoscopio en torno a la imaginación del lector.
  15. Las academias de la lengua se limitan a construir los mausoleos de los diccionarios. No se ocupan de la lengua real ni del habla cotidiana, las únicas verdaderamente creativas que hacen evolucionar y crean nuevas lenguas.
  16. La locura humana suele ser astuta. Camaleona del juicio. Cuando la crees curada, es porque está peor. No ha hecho sino transformarse en otra locura más sutil.
  17. No hay una sola especie de hombres. ¿Conoce usted, ha oído hablar de las otras especies posibles? Las que fueron. Las que son. Las que serán.
  18. La pasión posesiva de los celos convierte el amor en la forma más perversa del amor propio, es decir, del odio al otro.
  19. Un autor no escribe cualquier libro. Escribe el que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte. Entonces el autor escribe y es escrito.
  20. Si alguna vez quisieras hablarme, yo estaría con mi ser aquietado más que un agua nocturna para la ondulación de tus palabras.
  21. No sólo se escucha con los oídos. Se escucha sobre todo con los recuerdos que tienen un oído más fino, más intemporal.
  22. No es creyendo sino dudando como se puede llegar a la verdad que siempre muda de forma y condición.
  23. No se ha sabido nunca si la vida es lo que se vive o lo que se muere.
  24. Delirio de la transparencia: el lector, olvidado del libro, se ve mirado y leído por los personajes.
  25. Ningún autor que se precie puede escribir un libro propio. Si es honrado debe desaparecer por completo en lo escrito.
  26. El autor es quien menos conoce su obra. Si la conociera la hubiese escrito de otra manera, o no la hubiera escrito.
  27. El hombre más sensato y virtuoso lo es sólo en apariencia gracias a las pequeñas locuras que se permite en privado.
  28. Estás empezando a escribir hace cinco mil años; escribir es despegar las palabras de uno mismo.
  29. El hombre, dominador de la mujer, es la mitad de la mujer. Sólo se completa en el ser entero de la mujer.
  30. En un país jibarizado por la opresión, el miedo es la única forma de conciencia pública que se mantiene secreta.
  31. El tiempo no cuenta para los que viven en la miseria. La gente simple no tiene poder sobre la hora.
  32. El poder de infección de la corrupción es más letal que el de las pestes.
  33. Una particularidad de la sangre es de ser invisible. El crimen, las guerras, la violencia muestran su vivo color.
  34. En aquellos tiempos, el escritor no era un individuo solo. Era un pueblo. (...) El pueblo Homero compuso la Ilíada.
  35. Esperar no es desesperar. Amo mi paciencia más que a mí. Las moscas ganan batallas después de las batallas.
  36. El cuerpo es el único que sabe sus deseos y necesidades. No siempre lo satisfacemos como debemos, sino todo lo contrario.
  37. Escribir no significa convertir lo real en palabras sino hacer que la palabra sea real.
  38. Los celos pueden perdonarlo todo menos la sospecha de la infidelidad.
  39. Quiero que en las palabras que escribes haya algo que me pertenezca.
  40. ¿Qué es el optimismo? Sostener lo bien que está todo cuando manifiestamente todo está muy mal.
  41. Por muchas vueltas que se dé a las palabras siempre se escribe la misma historia.
  42. La comprensión de un libro es a veces retrospectiva: el tercer libro es el que recuerda.
  43. ¿Qué te costaba ser, trigo divino, hostia de redención para los hombres?
  44. ¡Cómo sube la niebla por los delgados hilos de mi sangre!
  45. La locura dice más verdades que la confesión bajo tortura.
  46. Los mayores acontecimientos tienen a veces orígenes muy modestos y hasta ocultos.
  47. Lo que llamamos destino es lo que nosotros hacemos de nuestra vida.
  48. A las ideas se las siente venir al igual que a las desdichas.
  49. Uno se ama y también se odia en el otro.
  50. La vida son deudas que no se pagan. Largas cosas que no se cumplen.
  51. Las formas desaparecen, las palabras queman, para significar lo imposible.
  52. El diccionario es un osario de palabras vacías.
  53. Supe que poder hacer es hacer poder.
  54. Uno de los intermitentes sismos políticos del país lo expulsó, junto con muchos otros, camino del destierro. Y Rosa desapareció en una de las grietas que quedaron abiertas en la corteza social que se tragaron sin piedad a muchas como ella.
  55. Mientras un autor escribe, su obra es lo más suyo que haya poseído nunca. Una vez publicada y leída, se convierte en lo más ajeno que le fue dado poseer, aun cuando le depare fama y fortuna. Sobre todo en este caso.
  56. Atravesó capas y capas de sufrimiento humano. Y encontró que la gente más martirizada era la más buena y noble. Pero encontró también que esta bondad y esta nobleza estaban tan degradadas y envilecidas que eran una cosa inútil y que, a menos que se rebelaran violentamente, seguirían siendo siempre una cosa inútil.
  57. Un pueblo sólo es libre por voluntad de espíritu colectivo, y por nadie más que por él mismo puede ser liberado.
  58. El deseo de cohabitar con una mujer es más intenso cuando se está solo que cuando se yace con ella.
  59. Cuando te dicto, las palabras tienen un sentido, otro cuando las escribes. De modo que hablamos dos lenguas diferentes.
  60. Escribes lo que te dicto como si tú mismo hablaras por mí en secreto al papel.
Obras Destacadas:
  1. El naranjal ardiente, nocturno paraguayo (1960)
  2. Hijo de hombre (1960)
  3. El baldío (1966)
  4. Yo el Supremo (1974)
  5. Lucha hasta el alba (1979)
  6. El fiscal (1993)

Fuente: Frases Y Pensamientos


* Augusto Roa Bastos

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