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Antonio Tabucchi

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24 de septiembre de 1943 Pisa - Italia 25 de marzo de 2012 Lisboa, Portugal

Escritor, novelista, dramaturgo, profesor y traductor italiano, autor de "Nocturno hindú" (1984), "Sostiene Pereira" (1994), "Sueños de sueños" (1994), "Tristano muere: una vida" (2004) y "El tiempo envejece deprisa: nueve historias" (2009).

  1. La literatura es el Internet del alma.
  2. Porque escritas las cosas se vuelven ciertas.
  3. El arrepentimiento es algo en lo que todos deberíamos pensar.
  4. Pero tal vez pueda hacerse todo, basta con tener voluntad para ello.
  5. Yo no he abandonado nunca mi tierra, estoy plantado en ella como una cepa.
  6. Señor Pereira deje ya de frecuentar el pasado, frecuente el futuro.
  7. Él era bueno, su voluntad era buena, pero su naturaleza tenía un destino triste.
  8. Sabes, echando cuentas, de la vida es más lo que no recordamos que lo que recordamos.
  9. Las cosas ¿pertenecen a quien las dice o a quien las escribe?
  10. No es nada fácil convertirse en héroe, un milímetro a un lado y eres un héroe, un milímetro a otro lado y eres un cobarde, es una cuestión de milímetros, él estaba allí, miraba fijamente una flor y el paisaje frente a él era su palestra, ¿Vencería el combate o se cagaría en los pantalones? A veces eso pasa, estás a punto de convertirte en héroe y todo acaba en mierda.
  11. La historia es como el amor, es una música, y tú eres el músico, y mientras la tocas eres de una habilidad enorme, un intérprete que sopla a pleno pulmón en su trompeta o rasga con arrebato las cuerdas con su arco... Magnífico, una ejecución perfecta, aplausos. Pero no conoces la partitura. La comprendes después, mucho más tarde, cuando la música se ha desvanecido ya...
  12. Comprendo tu objeción, he sido demasiado sintético, está claro que si ganaba el mal ya no había remedio... Pero quería decir del bien que... Verás... El bien, pues eso, que el bien ha vencido al mal, sólo que hay algo de mal en exceso en ese bien y algo de imperfección en exceso en esa verdad... La verdad es imperfecta...
  13. No recuerdo quien dijo que en la pura actividad del mirar hay siempre algo de sadismo. Intenté inútilmente recordar quién fue, pensé que había algo de verdad en aquella frase: y así miré incluso con mayor voluptuosidad, con la perfecta sensación de ser sólo dos ojos que miraban mientras yo estaba en otro lugar, sin saber dónde.
  14. La noche sí que debería ser celebrada, pero hacen falta cojones para celebrar la noche, porque la noche trae sueños, y pesadillas a menudo, y es difícil enfrentarse a las pesadillas, más que enfrentarse a los nazis, es allí donde se ve si eres de verdad un héroe.
  15. La plaza estaba adornada con guirnaldas de papel, con farolillos coloreados, amarillos y verdes, que colgaban de alambres tendidos de una ventana a otra. Había algunas mesas al aire libre y algunas parejas que bailaban. Después vio una pancarta de tela colgando de dos árboles de la plaza con un enorme letrero.
  16. La mujer le daba la espalda, vista por detrás parecía una muchacha, estaba tendiendo unas sábanas y para llegar a las cuerdas se ponía de puntillas, con los brazos levantados hacia lo alto, como una bailarina. Llevaba un vestido de algodón estampado que dibujaba su cuerpo delgado, y estaba descalza.
  17. Señor Pereira ¿Sabe que gritan los nacionalistas españoles? "¡Viva la muerte!" Y yo no sé escribir sobre la muerte, a mí me gusta la vida. Nunca hubiera sido capaz de escribir por mi mismo las necrológicas, le aseguro que no soy capaz de hablar de la muerte.
  18. Pensó en los vientos de la vida, porque hay vientos que acompañan la vida: el céfiro suave, el viento cálido de la juventud que más tarde el maestral se encarga de refrescar, ciertos ábregos, el siroco que te abate, el viento gélido de tramontana.
  19. Creo haber comprendido una cosa, que las historias son siempre más grandes que nosotros, nos ocurrieron y nosotros fuimos inconscientemente sus protagonistas, pero el verdadero protagonista de la historia que hemos vivido no somos nosotros, es la historia que hemos vivido.
  20. Creo que la hipotética función del intelectual no es tanto crear crisis como poner en crisis, sobre todo cosas y personas que no lo están, y que, al contrario, están muy convencidas de su posición.
  21. La filosofía parece ocuparse sólo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías, y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad.
  22. ¿Era eso pues, era el tiempo aire y ella lo había dejado exhalar por un agujerito minúsculo del que no se había percatado? Pero ¿Dónde estaba el agujero? No era capaz de verlo.
  23. Has venido para escuchar una vida, con ese montón de kilómetros que te has tragado, lo has abandonado todo, te mereces incluso los sueños...
  24. (...) Pero cuidado con el intimismo, conocemos bien a los poetas intimistas, dan idea de pasado, cuidado con beber demasiado pasado, camarada, podría subírsete a la cabeza.
  25. En lo que se refiere a política no me gustan las personas fanáticas, me parece que el mundo está lleno de fanáticos.
  26. En el fondo, todos los escritores están un poco fuera de juego, y sobre todo están fuera de juego los que creen que ocupan el centro del campo.
  27. Leía los libros que habían de explicarme el mundo, como si el mundo pudiera explicarse en los libros...
  28. La muerte es la no presencia, la ausencia de una persona que existía, es algo imposible de comprender.
  29. (...) Todo era vivido como si fuese distinto y ocurriese muy lejos. Africa era sólo un espacio del espíritu, algo imprevisible, un azar.
  30. Es difícil tener convicciones precisas cuando se habla de las razones del corazón.
  31. Nosotros siempre hemos tenido necesidad de un jefe, todavía hoy necesitamos un jefe.
  32. Mi guía era un librito un poco excéntrico que daba consejos perfectamente incongruentes, y yo lo estaba siguiendo al pie de la letra. El hecho era que también mi viaje era perfectamente incongruente, así que aquel libro estaba hecho ex profeso para mí. No trataba al viajero como a un saqueador ávido de imágenes estereotipadas al que se aconsejan tres o cuatro itinerarios obligatorios como en los grandes museos visitados a toda prisa, sino como un ser vagabundo e ilógico, disponible para el ocio y el error.
  33. Evento es un término del psicoanálisis, dijo el doctor Cardoso, no es que yo crea demasiado en Freud, porque soy sincrético, pero sobre el hecho del evento sin duda tiene razón, el evento es un acontecimiento concreto que se verifica en nuestra vida y que trastoca o perturba nuestras convicciones o nuestro equilibrio, en fin, el evento es un hecho que se produce en la vida real y que influye en la vida psíquica, usted debería reflexionar sobre si en su vida ha ocurrido algún evento.
  34. Quiero decir, uno hace una cosa, y esa cosa que hace determina el curso de su vida, pero esa acción que realiza es difícil que nazca como por un milagro, estaba ya dentro de él, y quién sabe cómo había empezado... Acaso un recuerdo de infancia, un rostro visto por casualidad, un sueño que se tuvo mucho tiempo antes y que creías haber olvidado, y he ahí que un día tiene lugar el hecho, pero su origen... Vete a saber...
  35. (...) Después el abuelo ponía el disco de uno que tocaba la trompeta y se entusiasmaba, se acariciaba sus bigotes blancos siguiendo el ritmo, escucha a este músico, decía, escucha cómo hace latir la vida en su trompeta, la vida es aliento, muchachito, en principio era el verbo, y los curas quién sabe lo que se han creído, pero el verbo es aliento, muchachito, nada más que aliento... En la vida hay que amar la vida, y a ti tiene que gustarte siempre la vida, recuérdalo, la muerte les gusta a los fascistas...
  36. Las luces volvieron a apagarse, quedó tan sólo la bombilla azul, era de noche, estaba entrando en Portugal como tantas otras veces en mi vida, Maria do Carmo había muerto, notaba una sensación extraña, como si desde lo alto me estuviese contemplando a mí mismo que en una noche de julio, en un compartimiento de un tren casi a oscuras, estaba entrando en un país extranjero para ir a ver a una mujer que conocía bien y que había muerto. Era una sensación inédita y se me ocurrió pensar que tenía algo que ver con el revés.
  37. También yo hablo de equívocos, pero no creo amarlos; soy más bien propenso a descubrirlos. Malentendidos, dudas comprensiones tardías, inútiles lamentaciones, recuerdos tal vez engañosos, errores tontos e irremediables: las cosas fuera de lugar ejercen sobre mí una atracción irresistible, casi como si fuera una vocación, una especie de pobre estigma desprovisto de sublimidad. Saber que se trata de una atracción recíproca no me sirve precisamente de consuelo. Podría consolarme la convicción de que la existencia es equívoca por sí misma y que nos distribuye equívocos a todos, pero creo que sería un axioma, tal vez presuntuoso, no muy distinto de la metáfora barroca.
  38. Por esos azares que tiene la vida, uno puede encontrarse durmiendo en el hotel Zuari. Lo cual, en el momento mismo, podrá parecer una experiencia no demasiado afortunada; pero en el recuerdo, como siempre en los recuerdos, depurada de las sensaciones físicas inmediatas, de los olores, del color, de la contemplación de aquel bichito bajo el lavabo, la circunstancia asume la vaguedad que mejora la imagen. La realidad pasada es siempre menos mala de lo que fue efectivamente: la memoria es una formidable falsaria. Se producen contaminaciones, incluso sin querer. Hoteles así habitaban ya nuestro universo imaginario: los hemos encontrado en los libros de Conrad o de Maugham, en alguna película americana extraída de las novelas de Kipling o de Bromfield: nos parecen casi familiares.
  39. (...) Verás, un escritor se inventa su personaje y en cierto modo lo purifica... No me estoy explicando bien, no es que lo purifique, es que en cualquier caso, aunque le haga vivir una vida humana, y la vida de los hombres está llena de miserias, el hombre es un animal cruel, pero en todo caso es una vida de papel, y sobre el papel las miserias no huelen... En cambio, si ciertas cosas te las dice alguien que las ha vivido, y por si fuera poco quien te las cuenta está allí en carne y hueso, junto a ti, y respira, y acaso su carne ni siquiera esté en óptimo estado, esas miserias son menos asépticas, no sé si me explico...
  40. ¿Qué significa estar en contra de la muerte? (...) Cada hombre es absolutamente indispensable para los demás y todos los demás son absolutamente indispensables para cada uno (...) y todos son entidades humanamente concomitantes a él, cada hombre es la raíz del ser humano (...) repito, el ser humano es el punto de referencia para el hombre (...) la afirmación deontológica está en su origen dirigida contra la negación del hombre, por lo tanto, es propio del hombre su estar contra la muerte, pero puesto que el hombre no tiene experiencia de su propia muerte, sino únicamente de la muerte ajena, a partir de la cual sólo por reflejo puede imaginar y temer la suya propia (...) y de todos es el fundamento último y la condición infranqueable de toda ética humana.
Obras Destacadas:
  1. Nocturno hindú (1984)
  2. Sueños de sueños. Los tres últimos días de Fernando Pessoa (1994)
  3. Sostiene Pereira (1994)
  4. Tristano muere: una vida (2004)
  5. El tiempo envejece deprisa: nueve historias (2009)
  6. La línea del horizonte (1986)

Fuente: Frases Y Pensamientos


Antonio Tabucchi

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