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Antoine De Saint-Exupéry

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29 de junio de 1900 Lyon, Ródano, Francia - 31 de julio de 1944 Isla de Riou, Bocas del Ródano, Francia

Escritor, novelista, ensayista y piloto francés, autor de "El aviador" (1926), "Vuelo nocturno" (1931), "Tierra de hombres" (1939), "Piloto de guerra" (1942) y "El principito" (1943).

  1. El fracaso fortifica a los fuertes.
  2. Sólo se conocen bien las cosas que se domestican.
  3. Las personas grandes son bien extrañas.
  4. Bebo para olvidar que soy un borracho.
  5. Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.
  6. (...) Los hombres han olvidado esta verdad - dijo el zorro -, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.
  7. Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer.
  8. Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.
  9. Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.
  10. Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.
  11. No me interesa aquel que haya conocido, llevado en litera, mil cimas de montañas y así observado mil paisajes porque,en primer lugar, no conocerá uno solo verdaderamente y, luego, porque mil paisajes no constituyen más que una partícula de polvo en la inmensidad del mundo.
  12. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
  13. Combatiré por la primacía del hombre sobre el individuo.
  14. El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo.
  15. La caridad según el sentido de mi imperio, es la colaboración.
  16. Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos.
  17. El amor verdadero empieza cuando no se espera nada a cambio.
  18. Cada mujer contiene un secreto: un acento, un gesto, un silencio.
  19. ¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras. ¡La flor perfumaba e iluminaba mi vida y jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.
  20. El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud hacia ellas.
  21. La dificultad te entrega y te aporta la única libertad que cuenta.
  22. El amor es sobre todo audiencia en el silencio. Gustar, es contemplar.
  23. Lo bello del desierto es que en algún lugar esconde un pozo.
  24. Di a cada uno: tienes razón. Porque tiene razón. Pero condúcelos más alto en su montaña; pues el esfuerzo de escalar, que rehusarían por ellos mismos, exige tanto de los músculos como del corazón... ¿Cómo conocerán los hombres sus actos si no han escalado trabajosamente la montaña, en soledad, para transmutarse en silencio?
  25. Será necesario que soporte dos o tres orugas, si quiero conocer las mariposas.
  26. Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.
  27. El hombre se descubre a sí mismo cuando se enfrenta a los obstáculos.
  28. Es fácil de colmar aquel que no tiene espacio en el corazón.
  29. Para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos.
  30. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar.
  31. Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido.
  32. Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
  33. Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos.
  34. Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en los hombres el anhelo de mar libre y ancho.
  35. Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
  36. ¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras! - ¡Bueno! Te admiro �dijo el principito encogiéndose de hombros-, pero, ¿Para qué te sirve?
  37. El sufrimiento es casi un amigo.
  38. La pura lógica es la ruina del espíritu.
  39. La oportunidad perdida es lo único que cuenta.
  40. Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.
  41. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás.
  42. Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad.
  43. ¿Dónde están los hombres? Se está un poco solo en el desierto. -También se está solo donde los hombres �afirmó la serpiente.
  44. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio.
  45. Derecho, camino adelante� no se puede ir muy lejos.
  46. Una pila de piedras deja de ser una pila de piedras en el momento en que un solo hombre la contempla, concibiendo por dentro la imagen de una catedral.
  47. Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta.
  48. Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces. ¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
  49. La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio.
  50. El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va.
  51. Somos los amos de las cosas cuando las emociones nos responden.
  52. El amor es lo único que crece cuando se reparte.
  53. ¿Y de qué te sirve poseer las estrellas? Me sirve para ser rico. ¿Y de qué te sirve ser rico? Me sirve para comprar más estrellas.
  54. Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas.
  55. Si yo ordenara -decía frecuentemente-, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía.
  56. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: ¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas? Pero en cambio preguntan: ¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solamente con estos detalles creen conocerle.
Obras Destacadas:
  1. El principito (1943)
  2. El aviador (1926)
  3. Vuelo nocturno (1931)
  4. Piloto de guerra (1942)
  5. Ciudadela (1948)
  6. Correo del Sur (1929)

Fuente: Frases Y Pensamientos


Antoine De Saint-Exupéry

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