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Anthony De Mello

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4 de septiembre de 1931 Bombay, Maharashtra, India - 2 de junio de 1987 Nueva York, Estados Unidos

Escritor, psicólogo y sacerdote jesuita indio, autor de "El canto del pájaro" (1982), "Una llamada al amor" (1992), "Un minuto para el absurdo" (1992), "El camino al amor" (1992) y "Despierta" (2003).

  1. ¡Dios oculta las cosas poniéndolas ante nuestros ojos!
  2. No "arregles" nada. Deja que todo siga su curso y se resolverá todo.
  3. Nos dieron poder, reputación, fama, prestigio. Nos dieron esta droga.
  4. La mejor oración y el mejor estudio consisten en aceptar la vida tal como viene.
  5. La última cosa que quiere un paciente es la cura; no quiere curarse, busca alivio.
  6. ¿En qué crees que gasta su vida la mayoría de la gente? ¡En impresionar a los otros!
  7. Ante todo, tu vida es un enredo. ¿No te gusta oírlo? Bueno, quizás eso prueba que es cierto.
  8. No se nos pregunta si queremos jugar. No es ésa la opción. Tenemos que jugar. La opción es: cómo.
  9. Despertarse es la espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y la libertad.
  10. ¿Qué se necesita para comprender la fórmula de la felicidad? Una sola cosa: la capacidad de escuchar.
  11. Nada hay que supere la santidad de quienes han aprendido la perfecta aceptación de todo cuanto existe.
  12. Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.
  13. Para alcanzar la iluminación, la espiritualidad, la liberación, todo lo que tienes que hacer es comprender.
  14. Cuando el ojo está limpio, el resultado es la visión. Cuando el corazón está limpio, el resultado es el amor.
  15. Yo hablo, tú escuchas. Tú hablas, yo escucho. Nadie habla. Los dos escuchamos. Nadie habla y nadie escucha: Silencio.
  16. ¿Qué me podría dar espiritualidad? Preguntó un alcohólico al Maestro. "Una intoxicación no-alcohólica", fue su respuesta.
  17. La felicidad no tiene causa. Cuando nada pueda herirlo, ninguna persona, ningún acontecimiento, nada, entonces será feliz.
  18. Si rechazamos lo nuevo, no estamos dispuestos a escuchar. Pero si lo aceptamos sin discriminar, tampoco estamos escuchando.
  19. Si pudieras elegir, qué elegirías: ¿que se te concediera lo que pides o la gracia de vivir en paz, aunque no la hubieras pedido?
  20. Ustedes van a quedar muy desilusionados cuando lleguen allá arriba y descubran que no hay pecado que no pueda ser perdonado por Dios.
  21. Quienes insisten en querer jugar no las cartas que les han tocado, sino las que creen que debería haberles tocado, son los que pierden el juego.
  22. Dentro de mí suena una melodía cuando llega mi amigo, y es mi melodía la que me hace feliz; y cuando mi amigo se va me quedo lleno de su música.
  23. Silencio significa ir más allá de las palabras y de los pensamientos. ¿Qué hay de erróneo en las palabras y en los pensamientos? Que son limitados.
  24. Se decía que un santo, cada vez que salía de su casa para ir a cumplir sus deberes religiosos, solía decir: "Y ahora te dejo, Señor. Me voy a la iglesia".
  25. "Vivir como un rey" significa no saber en absoluto de ansiedades, de conflictos internos, vivir sin tensiones, sin presiones, sin desconcierto, sin congoja.
  26. Preguntaba el monje: "Todas estas montañas y estos ríos y la tierra y las estrellas... ¿De dónde vienen?". Y preguntó el Maestro: "¿Y de dónde viene tu pregunta?".
  27. No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre. Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre. Los deseos te hacen siempre vulnerables.
  28. "¿Hay un Dios?", preguntó el marxista. "¡Y tanto! Pero no como la gente se lo imagina", respondió el Maestro. "¿A quién os referís cuando habláis de gente?" - "A todos".
  29. El médico: "Este dolor que siente usted en la pierna es producto de su avanzada edad". El paciente: "¿Se cree usted que yo soy tonto? ¡La otra pierna tiene la misma edad!".
  30. Había un leñador que se agotaba malgastando su tiempo y sus energías en cortar madera con un hacha embotada, porque no tenía tiempo, según él, para detenerse a afilar la hoja.
  31. Dios es ahora. La vida no es mañana, es ahora. El amor no es mañana, es ahora. La iluminación es ahora. Si usted viene al presente, ella puede manifestarse. Sí. Puede manifestarse.
  32. Las suposiciones afectan a la observación. La observación engendra convencimiento. El convencimiento produce experiencia. La experiencia crea comportamiento, el cual, a su vez, confirma las suposiciones.
  33. Tienes que ser consciente de los juicios que tú hagas acerca de ti mismo, porque incluso éstos se basan, por lo general, en los sistemas de valores de las personas que te rodean. Si juzgas, condenas o apruebas.
  34. Yo antes estaba completamente sordo. Y veía a la gente de pié, y dando toda clase de vueltas. Lo llamaban baile. A mí me parecía absurdo... Hasta que un día oí la música. Entonces comprendí lo hermosa que era la danza.
  35. Espiritualidad es estar despierto. Desprenderse de las ilusiones. Espiritualidad es nunca estar a la merced de acontecimiento, cosa o persona alguna. Espiritualidad es haber hallado la mina de diamantes dentro de usted.
  36. El Maestro propuso un enigma: "¿Qué es lo que el artista y el músico tienen en común con el místico?" Todos se dieron por vencidos. "La certeza de que el lenguaje más sutil no es el que articulan los labios", dijo el Maestro.
  37. Las personas jamás pecarían si fueran conscientes de que cada vez que pecan se hacen daño a sí mismas. Por desgracia, la mayoría de ellas están demasiado aletargadas para caer en la cuenta de lo que están haciéndose a sí mismas
  38. Míralo de este modo, querida: mi profesión es la de pintor, y creo haber destacado como tal. La profesión de Dios consiste en perdonar; y si él es tan bueno en su profesión como lo he sido yo en la mía, no veo razón alguna para tener miedo.
  39. La realidad existente no puede realmente ser rechazada ni aceptada. Huir de ella es como tratar de huir de tus propios pies. Aceptarla es como tratar de besar tus propios labios. Todo lo que hay que hacer es mirar, comprender y estar en paz.
  40. "¿De veras que no hay nada que podamos hacer para alcanzar la iluminación?". "Bueno", dijo el Maestro en tono jovial, "podéis imitar a aquella anciana que empujaba con todas sus fuerzas la pared del vagón para conseguir que el tren corriera más deprisa".
  41. La vida no es problemática. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas. A ver si eres capaz de comprender que el sufrimiento no está en la realidad, sino en ti. Por eso, en todas las religiones, se ha predicado que hay que morir al yo para volver a nacer.
  42. Poco después de que muriera el Rabino Mokshe, preguntó a uno de sus discípulos de éste el rabino Mendel de Kotyk: "¿Qué era a lo que tu maestro concedía mayor importancia?". El discípulo, tras reflexionar durante unos momentos, respondió: "A lo que estuviera haciendo en ese momento".
  43. Muchas personas pierden el mejor periodo de sus vidas, los días avanzados, porque están demasiado centradas en el pasado, dirigidas por las buenas experiencias del pasado. Son dos corrientes que nos impiden ser felices. Un pájaro herido no puede volar, pero un pájaro que se apega a una rama de árbol, tampoco.
  44. Un apego no es un hecho. Es una creencia, una fantasía de tu mente, adquirida mediante una "programación". Si esa fantasía no existiera en tu mente, no estarías apegado. Amarías las cosas y a las personas y disfrutarías de ellas; pero, al no existir la creencia, disfrutarías de ellas sin atadura de ningún tipo.
  45. La oración resulta perfecta cuando se descubre la intemporalidad. La intemporalidad se descubre a través de la claridad de percepción. La percepción se hace clara cuando se libera de los prejuicios y de toda consideración de pérdida o provecho personal. Entonces se ve lo milagroso, y el corazón se llena de asombro.
  46. La paz no es necesariamente destruida por la disputa o la discusión. Quien destruye la paz es el yo. "Eso me pertenece y no voy a compartido con nadie". Cuando tomo esa actitud de apego y de egoísmo, mi corazón se va haciendo cada vez más duro. Ése es el gran enemigo de la paz: un corazón apegado, endurecido y egoísta.
  47. Todos sabían que el Maestro simpatizaba con los revolucionarios, pese al riesgo de contrariar al Gobierno. Cuando alguien le preguntaba por qué no se comprometía activamente en la revolución social, respondía con este enigmático proverbio: "Siéntate silenciosamente y no hagas nada. La primavera llega y la hierba crecerá".
  48. Un hombre se perdió en el desierto. Y más tarde, refiriendo su experiencia a sus amigos, les contó cómo, absolutamente desesperado, se había puesto de rodillas y había implorado ayuda a Dios. "¿Y respondió Dios a tu plegaria?", le preguntaron. "¡Oh, no! Antes de que pudiera hacerlo, apareció un explorador y me indicó el camino".
  49. Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Arístipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Arístipo: "Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esta basura de lentejas". A lo que replicó Diógenes: "Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey".
  50. El maestro solía decir que una de las razones por las que las personas son tan desdichadas es porque piensan que no hay nada que ellas no puedan cambiar. Le gustaba especialmente la historia de aquel individuo que le dijo al vendedor: "Este transistor que me has vendido suena excelentemente, pero quisiera cambiarlo por otro que emitiera mejores programas".
  51. Una y otra vez trataba el Maestro de disuadir a sus discípulos de que dependieran tanto de él, porque esto les estorbaba de entrar en contacto directo con la Fuente interior. A menudo decía: "Hay tres cosas que son nocivas cuando están demasiado cerca, inútiles cuando están demasiado lejos, y mejores estando a una distancia media: el fuego, el gobierno y el gurú".
  52. En cierta ocasión, un amigo le hizo saber al gerente de una orquesta que le encantaría tener un puesto en la misma. Y el gerente le replicó: "No tenía ni idea de que supieras tocar algún instrumento"..."Yo no sé hacerlo", le respondió su amigo, "pero he visto que tienes ahí a un tipo que no hace más que agitar una vara mientras los demás tocan. Creo que yo podría hacer este trabajo"...
  53. Un sacerdote paseaba por la calle cuando, de pronto, vio cómo un niño se esforzaba, dando saltos, por llegar al timbre de una puerta. Pero el pobre niño era demasiado pequeño, y el timbre estaba demasiado alto. De modo que el sacerdote, para ayudar al pequeño, se acercó y pulsó el timbre. Luego, volviéndose sonriente al muchacho, le preguntó: "¿Qué hacemos ahora?" "Correr todo lo que podamos", respondió el niño.
  54. En cierta ocasión, el Maestro oyó casualmente cómo un discípulo le decía a un visitante: "Tengo a honra el hecho de haber sido personalmente admitido como discípulo por el Maestro, mientras que se cuentan por centenares los que han sido rechazados". Cuando tuvo ocasión, el Maestro le dijo en un aparte: "Vamos a dejar una cosa muy clara desde el principio: si tú fuiste elegido, y otros no, fue únicamente porque tú estabas más necesitado que ellos".
  55. Cuando acude a ti el neurótico en busca de ayuda, rara vez pretende ser curado, pues toda curación es dolorosa. Lo que realmente desea es encontrarse a gusto con su neurosis. O, mejor aún, anhela el milagro de que le cure sin dolor. Al viejo le encantaba fumar su pipa después de la cena. Una noche su hija olió que algo se quemaba y gritó: "¡Por dios bendito, papá! Se te están quemando los bigotes". "Ya lo sé", respondió el viejo airadamente. "¿No ves que estoy pidiendo la lluvia?".
  56. La infelicidad tiene una sola causa: las falsas creencias que albergas en tu mente; creencias tan difundidas, tan comúnmente profesadas, que ni siquiera se te ocurre la posibilidad de ponerlas en duda. Debido a tales creencias. Ves el mundo v te ves a ti mismo de una manera deformada. Estás tan profundamente "programado" y padeces tan intensamente la presión de la sociedad que te ves literalmente obligado a percibir el mundo de esa manera deformada. Y no hay solución, porque ni si quiera sospechas que tu percepción está deformada, que piensas de manera equivocada, que tus creencias son falsas.
  57. Piense en una persona a la cual está profundamente apegado, tan apegado que no la quiere dejar. Hable con esa persona en el pensamiento, imagínela sentada frente a usted, hable con ella. Hable amablemente. Diga a esa persona lo que significa para usted y después agregue la fórmula siguiente, que al principio puede resultarle dolorosa. Pero, como dije al comienzo, no se fuerce a sí mismo. Si es doloroso, déjelo para después, cuando sea capaz. Dígale a la persona: "¡Qué valioso eres para mí, cómo te quiero, pero tú no eres mi vida! Yo tengo la vida para vivir, un destino para cumplir, distinto del tuyo". Son palabras duras, pero la vida no siempre es fácil.
Obras Destacadas:
  1. El canto del pájaro (1982)
  2. El camino al amor (1992)
  3. Despierta (2003)
  4. El corazón de los iluminados (1987)
  5. Una llamada al amor (1992)
  6. Un minuto para el absurdo (1992)

Fuente: Frases Y Pensamientos


Anthony De Mello

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